Sé que eres amoroso, bondadoso, bueno y sobre todo protector. Sé que hablas con delicadeza y me tienes paciencia. Aunque muchas veces he sido necia y testaruda, nunca me has dejado sin protección, comprendo ahora más que nadie que no tengo elección. Eres mi cuidador, eres mi protector y aunque a veces me alejo, mi alma gime ante tu ausencia y entiendo que lejos de ti no puedo estar.
Respondiste a mí llamado antes de lo pensado y aunque hoy he llorado por los métodos que has usado, entiendo que es una enseñanza y una lección para fortalecer el caprichoso espíritu que tengo dentro de mí ser.
Te dije que yo no podía hacer la elección, porque me iba a doler, pero no pensé que al hacerlo a tu manera me ibas a mostrar la verdadera cara de la moneda. Revelaste el corazón de esa persona y aunque no es agradable tal revelación, entiendo que también es una forma de demostrar tu amor.
Caprichoso y rebelde es mi corazón, le encanta los placeres pasajeros de esta vida, pero entiendo que vale más complacer mi alma con la llama de tu amor.
Editado: 28.04.2026