No estás, pero estás en mi corazón,
en mi mente y alrededor.
Estás en aquella banca del parque,
estás en la cocina batallando por picar una cebolla,
estás en tu equipo de fútbol favorito,
en las rosas secas que guardé,
en el espacio vacío de mi cama,
estás en tu toalla del baño colgada,
estás en el brownie que siempre compartimos,
en la ropa guardada en el cajón,
estás en esa carta que te escribí,
estás en los restaurantes que solíamos ir,
en el mueble de la sala,
estás en el silencio de mi teléfono,
estás cuando el reloj marca las 7:00 pm,
estás en los domingos que ya no se tiene que trabajar,
estás en las fotos robadas,
estás donde ya no estás y
nunca regresarás porque te has ido a un mejor lugar.
Editado: 28.04.2026