Dejarte ir fue arte,
fue una maravillosa y excepcional experiencia,
pero no la volvería a repetir, porque es muy intensa.
La analogía es como una pieza que un pintor crea,
única e irrepetible,
solo existe una en todo este mundo y
así fue mi obra maestra, única y irrepetible.
Dejé mi alma en mi arte,
he dejado rastros de ti en mi blog,
he dejado que el mundo conozca el dolor que infligiste en mi ser y
sin miedo he dicho quien fue.
Fue el hombre que alguna vez amé.
Editado: 28.04.2026