No tengo preguntas,
no tengo lágrimas que ofrecer,
ni tristeza que dar, no tengo que ofrecer.
El silencio me arrulla y con él la melancolía,
miro entre mis recuerdos y sólo encuentro culpa.
Camino sola, camino sin rumbo, pero estoy
caminando y algún lado he de llegar.
Editado: 28.04.2026