La maldición de inverna: El destino de Ivette

Capítulo 3: Reescribiendo mi destino

Mi viaje estaba por comenzar, las cosas acomodadas en el caballo, los abanicos guardados en una caja. Estaré bien, mi mirada se dirige hacia el pueblo, todo lo que un día fue nieve ya no existía, mi madre me saco de mis pensamientos muy rápido provocando que volviera a mirarle.

-Hija ten mucho cuidado por favor, tu primera misión será ir a calizterya, hablaras con su monarca, para que te ayude a dominar los abanicos, mucha suerte querida.

Me subí a mi caballo y miré con un poco de tristeza, extrañaría a el reino, aunque me hubiera gustado que mi padre se despidiera de mí, pero me limite a avanzar con mi caballo y con palabras atoradas en mi garganta mi viaje comenzó.

-Espero que acabe luego, me pongo en riesgo por mi reino, pero mi cabello se ve fantástico. -Digo tratando de agregar un poco de humor e ignorar el hecho de que estoy sola andando a caballo.

Después de un largo tiempo al fin, acabo de llegar a mi primera parada el bosque de atherya, sostuve mis abanicos y mi traje cambio, estuve al borde de entrar y sentí que alguien toco mi hombro, hice un destacado movimiento con el brazo y casi rasguño a la persona detrás de mí, me gire emocionada pensando quien podría ser, tal vez un habitante, la monarca, o incluso mejor, un guardia que envió mi padre.

-Que emocionante que hace Kieran blackthorn aquí, que quieres antes de que te clave el abanico en el pecho. -Dije amenazante mientras la desilusión se hacía evidente.

-Primero que todo, hola estoy bien, gracias por preocuparte por mí.

-Que haces aquí y que quieres

-tranquila, no puedo hacer nada.

-Qué triste, no me interesa, tengo una misión y tu no estas incluido en ella.

-vamos, preciosa por favor, seré de ayuda.

-hace dos semanas me querías matar. -dije frustrada

- ¿Siempre eres así de rencorosa?

Suelto una risa irónica-No lo sé porque quizás intestaste asesinarme con tus golpes, eres ayudante de la bruja que quiere que mi reino ya nos exista.

-Pero quiero estar a tu lado.

-que dulce, vete y yo seguiré mi camino.

Me adentre hacia el bosque, mi cara cambio con cada paso que daba, el bosque se volvía más luminoso, las flores más curiosas, pero demasiado bellas para encontrarlas en otro lado.

Vi una puerta gigante y una forma un poco inusual pude sentir la piedra rasposa con la que estaba compuesta, tenía algo escrito, pero no lo podía entender mucho, puse mi mano en la forma similar a la de mi mano y la mágica puerta se abrió, toda la gente que estaba dentro del pueblo me miro sorprendida y feliz.

-La nueva guardiana ha llegado, tenemos que presentarla con la monarca. -Dijo la chica con emoción

-Si y mira a ese chico super guapo debe ser su ayudante.

Claro ahora me llevaran con su reina, espera dijo ¿Un ayudante?

-deja de seguirme, lo siento señoritas, pero no es mi ayudante, es más desearía que no me acompañara por favor- Dije con un poco de cansancio.

-Si soy su ayudante ignórela por favor está muy cansada será que ustedes pueden prestarle una habitación por favor, soy kieran un gusto. -El extendió su mano, lo note raro, solo lo ignore, debe ser parte de su plan para arruinarme la vida.

Seguí a la chica hasta un tipo de templo, tomé valor y me dirigí a la sala que me indico la chica, sin quitar el hecho de que un odioso me seguía, y al fin había llegado a la puerta.

- ¡Quien está entrando en mi castillo! -Ella abrió la puerta y me acerco rápido hacia ella

- ¡Ivette!

sentía como ella me quitaba el aire poco a poco y no pude ver nada más, todo se oscureció....

que será de mi en este viaje si en el inicio ya estaba siendo cercana a la muerte...




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.