Kieran:
Cada vez que dormía profundamente, siempre despertaba con lágrimas en mis ojos otra vez con la misma pesadilla, el mismo recuerdo y lo único que me calmaba, ya no lo tenía conmigo, nuevamente cierro mis ojos volviendo a ver la misma situación.
Flashback
- ¡Ya basta! - Dije entre lagrimas
- ¡Entiende que es por tu bien, no puedes salir y buscarla como si nada, tienes que quedarte dentro de esta cabaña! -Dijo ella enojada
- Sabes que no quiero estar contigo, siempre es lo mismo, traes gente que no conozco, las elogias y después quieres que yo esté con ellas para tus mugrosos privilegios, después nuevamente el ciclo se repite, estoy harto de todo esto.
Ella rápidamente, me tomó del brazo y me encerró en mi habitación.
- ¡Déjame salir!
- ¡No hasta que te rindas y admitas que es imposible encontrarla!
Lloraba, como si eso fuera a darme mi libertad, desesperadamente buscaba una salida, pateaba la puerta, golpeaba los muros, pero nada funcionaba...
Fin del flashback
Cuando desperté, mis ojos llorosos y mi respiración entre cortada se hacían presente, me levanté rápidamente de mi cama. Desesperado salí de mi habitación lo más rápido posible, subí demasiadas escaleras para llegar hasta aquí. La gran puerta estaba cerrada, yo sin mi capa, era un desastre, pero tenía que mantener la calma, toqué la puerta una, dos hasta tres veces, en este último toque, pude ver como la puerta se abría lentamente.
- ¿Kieran que haces aquí? -dijo media dormida
Yo solo pude abrazarla rápidamente, me aferré a ella como si fuera la última cosa en el mundo que quisiera perder, como si de un niño pequeño a su juguete se tratase.
- ¿Kieran que haces despierto? deberías estar en tu cuarto.
Yo solo respire antes de hablar, sintiendo como mis lagrimas amenazaban con salir.
-Por favor ivette no me sueltes, no lo hagas jamás, no me odies por cometer errores, por desaparecer de la nada, por no mostrarte mi rostro o coquetearte demasiado, quiero que, en este momento, aunque no sepas que me pasa no me dejes. -susurre.
Pude sentir su tacto, sus brazos rodeándome, algo que ella nunca pudo hacer por mí.Sus miradas de odio y sus comentarios lanzados hacia mi como flechas, ya no existían a mi alrededor, solo era ella siendo mi lugar seguro entre todo mi caos interno.
-No sé qué pasa, ni siquiera sé por qué soy a la primera persona que recurres en este momento, pero el día que me lo cuentes, te escuchare, te comprenderé y tratare ayudarte en lo que más pueda. -Dijo ella
-Gracias, de verdad ivette.
-No me agradezcas, perdón por ser tan dura contigo, no tienes la culpa de lo que te pasa y tampoco de mis problemas, no debí tratarte tan mal y te ofrezco mis más sinceras disculpas.
-Gracias...
Cuando ya estaba más calmado me aleje de ella provocando que la distancia se hiciera presente entre nosotros, al verla su mirada era como ver una galaxia tan brillante y su cara de verdad resaltaba con la luz de la luna.
-Te vez hermosa. - Le dije
-Espero verte sin tu capa más seguido, nos vemos luego enkeli -Dice ella con una sonrisa
- ¿Qué significa?
-Algún día lo sabrás, y cuando lo sepas, será porque superaste todo lo que el mundo te puso en contra.
-Buenas noches preciosa.
-Buenas noches. - dice ella cerrando la puerta
Sali de su habitación y de mi boca salió un suspiro, pero no uno de enfado o tristeza, uno de tranquilidad. Mi cuerpo estaba menos tenso, mis pensamientos ya no resonaban en mi mente gracias a ella, no pensaba que pudiera hacer callar mis pensamientos, pero me alegro de que sea así.
Cuando llegue a mi habitación me recosté en la cama mirando hacia el techo, solo pensaba en ella, en su cabello, sus ojos, su sonrisa y como me pidió disculpas olvidando nuestras diferencias, me limite a sonreír ya que gracias a ella esta noche dormiré tranquilo...
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Editado: 23.12.2025