Mire desconcertada a kieran frente a mí, pensando que podría ser nuestro tema de conversación y a que se debían gestos tan significativos como traerme el desayuno acompañado de mis flores favoritas. Un paisaje ambientado a la tenue luz del sol que reflejaba sus ojos verdes tan brillantes, tan bonitos que me quitaban el sueño, cada pensamiento en mi interior reflejaba su belleza, pero todos esos pensamientos eran en vano, tenía que poner mi reino por delante de todos y cada uno de mis sentimientos nuevamente.
- ¿Y de qué quieres hablar?
-Sobre Amelie, creo que no comprendes la situación, yo la conozco, pero no tenemos nada en común, lo juro. -Dijo seguro de sí mismo.
-No me debes dar explicaciones, no somos nada después de todo, solo estas aquí como mi acompañante. -Una sonrisa leve y una mirada triste se hacen presentes en mi rostro.
- Es que yo quiero darte explicaciones, porque sé que te importa mucho y eres muy sensible con esos temas. -Dijo él.
- ¿Cómo lo sabes?
-Se muchas cosas sobre ti, pero no te puedo dar más información al respecto.
- Esta bien, gracias por decirme, aunque te cueste expresarte, ¿Tomamos el té?
Kieran con la delicada y fina tetera, sirve el té, pero la curiosidad me empieza a comer viva y no puedo evitar preguntar.
- ¿Por qué decidiste ser bueno conmigo?
- No sé de qué hablas. - Toma un breve sorbo de té.
- Ya sabes a lo que me refiero, ¿Por qué no me mataste el día que me conociste? ¿Por qué me traes flores? ¿Por qué me tratas así? ¿Por qué haces todo esto?
Kieran parece quedarse callado con la mirada baja como si estuviera evitando mis preguntas.
-Yo... es complicado ivette
De repente antes de que el pudiera decir algunas palabras una neblina negra se hace presente en la habitación, me dirijo a paso rápido a tomar mis abanicos y cuando los tengo sobre mis manos, la neblina ya no deja nada que ver.
- ¡Kieran donde estas!
- ¡ivette!
De pronto la sombra de una figura muy conocida se hace presente en la habitación, mis ojos estaban más sorprendidos que nunca
-¿Creíste que te iba a dejar salvar a tu reino tan fácil?
- ¿Amelie?
- la misma.
Pude sentir la sonrisa en su rostro, como todo el desastre que ella había provocado le daba satisfacción. Cuando la neblina comenzó a desaparecer, Amelie ya no estaba y kieran tampoco, mi corazón dio un vuelco, como de una conversación tan tranquila paso a un supuesto secuestro, pero no me iba a quedar de brazos cruzados a paso apresurado bajé las escaleras y me dirigí hacia donde estaba Freyja.
-Freyja... - Dije en un tono preocupado
- ¿Ivette que haces aquí? es muy temprano para tu entrenamiento. – Dijo curiosa.
- De eso quería hablar, no creo poder seguir con el entrenamiento, tengo que irme de urgencia.
- pero solo aprendiste un poder, será de alto riesgo ir sola, voy contigo. -Dice decidida.
-No, es mi pelea.
Me fui a paso decidido, alisté mis cosas y Sali de calyzteria, como mi caballo no estaba tuve que ir a pie, el camino será largo talvez demasiado largo, pero tenía que intentarlo.
Al empezar a caminar la vegetación disminuía, no existían animales estaba todo bosque esta todo apagado, las flores marchitas, todo estaba destruido, nada comparado con mi parada anterior. Entre más investigaba, más me sorprendía, era un bosque muerto, sin vida, sin esperanza como la mía de encontrar a kieran...
#1701 en Fantasía
#5615 en Novela romántica
fantasia, romance fantasía acción aventuras, secretosfamiliares
Editado: 23.12.2025