Años atrás, cuando la magia aún respiraba en cada rincón de Elyndher, existían dos reinos tan distintos como el día y la noche.
Varkel, conocido por su fortaleza, era un lugar donde la desconfianza crecía más rápido que las flores. Sus habitantes eran firmes, de mirada dura, y pocos conservaban la pureza de un corazón noble. Allí, creían que la fuerza era el único camino para sobrevivir.
Luthian, en cambio, era un suspiro de vida. Su gente amaba la naturaleza con tanta devoción que el bosque mismo despertó; se decía que podía mover sus lianas y jugar con los niños entre los árboles. La risa era abundante, y el aire olía a tierra mojada y esperanza.
El equilibrio en Elyndher se sostuvo durante años...pero un día, se rompió por la ambición del rey del Varkel.
La reina huyó con sus hijos hacia Aelhyria, un mundo sin magia ni guerra, buscando salvarlos.
Años después, Jayden debe encontrar a la heredera perdida antes de que todo se destruya, mientras Thalira ignora que su vida está a punto de cambiar para siempre.
Porque el destino tiene sus propios planes.
Y en Elyndher, incluso lo que la sangre separó, puede volver a unirse.