En el reino de Pyraeth, dónde las coronas se forjan en fuego y sangré, nace un príncipe marcado por una maldición ancestral. Su destino no es gobernar, sino arder. La llama vive en su sangré, consume sus emociones y lo condena a destruir todo lo que ama. Pero cuando una joven desconocida entra a su mundo, el fuego cambia de naturaleza; deja de ser destrucción... y se convierte en tentación.