Un... dos... tres
Empezamos de nuevo
Descubrí el patrón que nos descompone
Jurando que podría cambiarlo,
que todo sería mejor, que este error era leve,
que bastaba mi amor para reiniciar la red.
Cuatro... cinco... seis
Intenté amarte como antes,
sin entender que ya no éramos los mismos:
yo dejé el arte,
y tú seguiste con la monotonía de los domingos.
Siete... ocho... nueve
Trato de no soltarte,
de sostenerme por completo
aunque tiemble cada parte.
"¡Calla! ¡No digas eso!"
¿No entiendes que cualquier acción le altera el ego?
Que mi verdad es veneno para tu juego.
Seis... cinco... cuatro
Voy en reversa, de espanto.
Tus palabras, un balazo en la garganta.
Mis latidos, un eco ahogado
que grita “te extraño”
aunque me dueles tanto.
Tres... dos... uno
Y ya no arranca
ni el cuerpo, ni el alma.
Nos rompimos lento, sin drama.
Y aunque me sepa el conteo de memoria,
ya no quiero volver a empezar la historia.