La marca de las sombras

31. Primer beso

Llegaron a su habitación entre risas relajados, Anny no sabía si Lowell ya estaba en su cuarto, ya que salió tan de prisa que no se fijó si aún estaba en la multitud, pero por su forma de ser creía que si debía de estar ahí.

-Por Bellator, Hen, eso fue increíble. -Anny tomo las manos de Henry mientras daba vueltas contenta, su acción hizo que Henry comenzara a reír. -Bailamos muchísimo para ser mi primera vez en esto. -Anny fue dirigiéndolos hasta su cama que era la más cercana y ambos cayeron en esta riendo.

-Si, fue una gran noche, princesa. -dijo Henry mirándola con cariño, aun en su interior se sentía mal por ese beso perdido.

Anny también se quedó mirándolo con cariño y amor. Pese a que ese beso nunca llego, estaba satisfecha, aunque...

-Hen, quisiera hablar sobre lo que paso antes de irnos. -Henry se sentó en la cama avergonzado.

-Perdona si te incomode, no era mi intención, fue solo un impulso...-Anny se sentó a su lado para interrumpirlo.

-No, no, Hen, yo quería decirte que fue... lindo. -Anny miro sus manos avergonzada. -Entenderé si tu... no sientes lo mismo. -Anny estaba lista para levantarse, pero Henry tomo sus manos con firmeza, haciendo que esta lo mirara.

-Nunca creas que un momento contigo no es lindo ni especial. -Henry estaba avergonzado, pero en ese momento no tenía nada que perder. Si sus sentimientos no eran correspondidos sufriría, eso era un hecho, pero después de ese baile, viendo que las palabras y acciones de Anny no hacían mas que aumentar sus ilusiones, decidió que era el momento indicado.

-Anny, he tenido sentimientos confusos por ti desde los 12 años, aunque bueno, siendo sincero desde que tengo memoria. -Soltó una risa nerviosa, haciendo que Anny se sonrojara y a su vez, se ilusionara.

-Mi cariño comenzó a transformarse en algo más intenso con el paso de los años, y cuando te sacrificaste por mí, dios, las noches que lloré y sufrí por tu ausencia no te imaginas como fueron. - Anny estaba sorprendida, pero algo dentro de ella se sentía culpable. -En esta cama hay miles de mis lágrimas. No sabes cuanto esperé, cuanto entrene, cuanta sangre derrame con tal de volverte a ver, de poder sentir tu piel con mis manos, tu cabello entre mis dedos y, aunque quise ignorarlo, tus labios en mis mejillas. -Anny se sonrojo, pero derramo una lagrima, podía sentir la tristeza de Henry en esos años, tristeza que Anny no se había detenido a consolar.

-Henry, perdóname. -Henry pareció desconcertado. -En estos días no había pensado en tu dolor, perdóname por no haberme sentado como estamos ahora a escucharte, solo me concentre en mi dolor. -Henry la abrazo con fuerza.

-Si no fuera por mí, tu no hubieras pasado por ese dolor en primer lugar. -Anny suspiro, sentía esa necesidad de disculparse con él, pero no le salían las palabras. -Noches, no hay nada que perdonar. -Henry beso su frente. -¿Por qué esperaste tanto por mí?

-Porque te amo. -dijo Anny casi en un susurro, Henry sonrió, pero Anny quiso enfatizar más en ello. -Henry, no eres el único con sentimientos confusos. -Henry se vio sorprendido. -Yo también he sentido como mis sentimientos por ti crecieron, se intensificaron de una manera que no comprendía, pero con todo el tiempo que estar encerrada me dejaba pude comprender que... me gustabas. -Henry tembló levemente. -Mas que eso, creo amarte, y puedo afirmarlo porque es lo que me dice mi corazón.

-Yo... creo que puedo afirmar lo mismo. -Ambos sonrieron. El silencio reino la habitación, pero era un silencio cómodo, donde solo estaba el latir de sus corazones y sus ojos profundamente conectados.

Henry llevo una de sus manos a la mejilla de Anny y fue bajando hasta su mentón, donde acaricio levemente la comisura de sus labios.

-Sobre lo de hace un rato en el baile... ¿Me permitirías intentarlo de nuevo? -Anny asintió, esta vez ansiosa por el beso que por fin ocurriría.

Henry se acercó nervioso, puso una de sus manos en la cintura de Anny y esta poso sus manos en sus piernas. El encuentro ocurrió, ambos labios vírgenes se encontraron con timidez en un beso inexperto y lento, lleno de amor y sentimientos que por fin se permitieron expresar.

Ambos labios se movían lentamente, disfrutando el momento intimo entre ellos. Esa noche, en la oscuridad de esa habitación, ambas almas destinadas dieron su primer beso.

Lo que ambos chicos ignoraban, es que en la habitación contigua había una sombra brincando en su cama y reprimiendo sus ganas de gritar de la emoción. Por fin había visto el beso de esos tortolos, algo que llevaba esperando desde que noto la mirada enamorada de Henry hacia su amiga.

Ahora no sabían exactamente que esperar, solo sabían que se amaban. Anny decidió que nunca soltaría a Henry, siempre lo amaría con todo el poder de su alma. Henry decidió mientras la tenia en sus brazos y la besaba sin detenerse que esos labios eran los únicos que quería probar en su vida.

Se besaron sin cansancio por bastante tiempo, perdiendo la noción de este. Solo volvieron a su realidad al escuchar a Lowell roncar sonoramente desde su habitación. Pero aun así nada les quitaba la felicidad que ese momento les había traído.

Durmieron juntos, abrazándose y sosteniéndose mutuamente, con la promesa silenciosa en sus besos de no volver a separarse. No importaba lo que viniera, ahora ellos estaban juntos, eso era todo lo que necesitaban para estar bien.



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En el texto hay: accion aventura y venganza

Editado: 02.02.2026

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