Su vista era molestada por una luz intensa, puso sus manos sobre sus ojos y poco a poco comenzó a abrirlos mientras se adaptaba al desconocido lugar.
Cuando por fin pudo fijarse en el lugar donde estaba se dio cuenta que todo estaba lleno de neblina y a lo lejos podía distinguir dos figuras que parecían ser humanas. Camino con torpeza entre la neblina, ya que por alguna razón sus piernas no dejaban de temblar y se sentía muy débil, casi al punto de querer simplemente dejarse caer al suelo.
Al acercarse pudo distinguir las figuras de un hombre y una mujer, al estar tan cerca que la neblina ya no era un impedimento para su vista pudo ver con más detalle sus rasgos. Ambos tenían la misma altura, la mujer tenía un cabello castaño oscuro con detalles rojizos y unas orejas de zorro, el hombre tenía su cabello muy largo color castaño oscuro, ambos tenían una piel morena clara. La mujer portaba un elegante vestido mientras que el hombre una túnica blanca, que Anny noto con miedo estaba llena de sangre.
-¿Quiénes son ustedes? -Las personas no tenían un rostro, solo se veía la piel liza en sus caras. No había rasgos que Anny pudiera identificar para tener pista de sus identidades.
-Anny, tienes que ayudarnos. -La mujer hablo, su tono era triste y desesperado.
-¿Cómo esperan mi ayuda si no tengo una pista de quienes son ustedes? -Anny estaba a la defensiva, pero por más que lo intentara no podía conjurar su lanza.
-Anny, nosotros ya no estamos en el plano terrenal, pero tampoco podemos pasar a nuestro lugar, alguien manipulo la historia. -Anny analizo por unos segundos lo dicho por la mujer, miro de nuevo sus orejas, y en ese momento comprendió que debía ser una Powerce.
-Dime ¿Eres una Powerce? -La mujer asintió.
-Necesito que encuentres nuestras tumbas, mi tumba, la tumba de Obielus y, por último, la tumba de mi madre. -Anny bajo su guardia, si esa mujer sabía quién era Obielus, eso significaba que debía conocerlo. Pero si habla de su tumba, eso implica que tal vez... ¿Lo conoció en vida?
-No entiendo... ¿Quién eres tú? -La mujer apretó sus labios, el hombre a su lado tomo su hombro como un consuelo.
-No puedo decírtelo, debes de descubrirlo, debes de descubrir la verdad y derrotar el imperio Albret. -Anny la miro confundida aún.
-Entiendo que no puedas decirlo, pero ¿Quién es el? ¿También es un Powerce? -El hombre le dedico una sonrisa cariñosa, cosa que hizo sentir bien a Anny por alguna razón, pese a no poder distinguirla en el rostro inexistente.
-Encuéntrame. -Y con esas palabras Anny sintió como era jalada por una fuerza, haciendo que sus ojos se cerraran y sintiera un gran frio recorrer su ser antes de "desmayarse".
Anny se levantó de la cama asustada, estaba temblando y tenía lágrimas en sus ojos, Henry no se encontraba a su lado y de Lowell ni se diga. Rápidamente comenzó a buscar en los libros que tenía uno de historia donde pudiera ver alguna pista de quien era esa mujer ¿Por qué era tan urgente hacerla buscar una tumba para profanarla?
Rebusco lo más rápido que pudo y no logro encontrar ningún retrato ni ninguna descripción que le fuera de ayuda, fue así como, en piyama todavía y con un afán tremendo, corrió hacia el Archivatorio, desesperada por respuestas. Cuando llego al lugar aplaudió dos veces, pero las luces no se encendieron, con algo de irritación y con prisa para no olvidar el rostro de la mujer Anny grito con firmeza.
-¡Soy la princesa Anny Powerce, todos los libros de historia de los Powerce vengan a mí! -Fue con eso que comenzó a ver como una avalancha de libros se acercaba a ella. Rápidamente abrió la puerta y volvió a correr a su habitación con una manada de libros persiguiéndola, vio a Henry por el rabillo del ojo platicando con Lowell, pero no les presto importancia, cuando por fin llego a su habitación abrió la puerta y dejo entrar a todos los libros.
Comenzó a revisarlos uno por uno, algunos no tenían título y eran diarios antiguos, familiares que ya habían muerto probablemente y que en ese momento no le servían hasta dar con el nombre de la persona misteriosa. Llego a uno que tenía como título "Los rostros que no deben quedar en el olvido" pero al abrirlo no se veía nada en sus páginas, Anny en su desespero tomo su varita de su mesita de noche y corto su palma, haciendo que la sangre manchara las páginas del libro. El libro comenzó a pasarlas rápidamente, mostrando una página nueva que ahora había hecho de ella, reconociéndola como "La princesa que no existe" debido a que no se sabía de su existencia hace relativamente poco, pero ella no tomo importancia a eso.
En la página se podía ver un retrato de las personas junto con una descripción, Anny vio a su padre y a su tío Fidel, también por primera vez vio a su abuela. Tenía un cabello corto color negro con puntas rojas, sus orejas de zorro y en su mejilla se dejaba ver la marca de las sombras, Anny miro la descripción, en la cual al final decía: Estado; asesinada.
Anny siguió pasando las páginas, dándose cuenta de que muchos de sus familiares fueron asesinados, muy pocos murieron en paz y por decisión propia (según las descripciones del libro, ya que Anny no entendía muy bien a lo que se refería el libro con ello). Decidió comenzar por el inicio, siendo la primera en verse Bellator, fue en ese momento que Anny se sorprendió bastante.
Bellator y ella se parecían en gran medida, lo que las diferenciaba era que Bellator tenía su cabello totalmente rojo junto con unas orejas de zorro y una cola también, su marca se veía en medio de sus clavículas, portaba un vestido elegante, pero en su mirada se notaba la tristeza. En su estado aparecía muerta, se leía que estaba casada, pero en donde debería estar el nombre de su esposo solo habían signos de interrogación, al igual que en la causa de su muerte.
Cuando Anny paso página la encontró, la misma apariencia de la misteriosa mujer en el recuadro, era la hija de Bellator, Ira Dei. Decía que había muerto por decisión propia, pero en cuanto a sus padres su padre también aparecía con signos de interrogación. Anny no entendía, pero al parecer, a eso se refería Ira Dei en su sueño de que buscara la verdad, pero lo que se preguntaba era quien era el hombre que se encontraba a su lado, ya que no era una sombra por lo que podía intuir, pero en las siguientes paginas no se veía que fuera su hijo u otro tipo de familiar.