Henry había sacado de la caja las fotos de su infancia, en varias se veía a Anny junto a él, sobre todo en las fotografías escolares.
-Aww, Anny era muy adorable de niña ¿Aun sigues usando esos moños?
Nathan había tomado una fotografía donde estaban en un evento escolar, Anny se sonrojo por la vergüenza y asintió lentamente.
-Solo de vez en cuando, a Henry le gusta peinarme y ponérmelos aún.
-Después de años de estar perfeccionando mis trenzas consideraría un insulto que no te dejes peinar por mi –dijo Henry mientras con dramatismo ponía su mano en su cabeza.
-¿Y esta fotografía?
Lowell había tomado un cuaderno viejo, abrió una de sus páginas y de esta salió una foto de Henry con un traje blanco y Anny con un enorme vestido blanco, parecía un matrimonio.
-Oh, fue nuestra primera comunión, la hicimos juntos.
-¿Qué es eso? -pregunto Lowell.
-Es una tradición católica, es un poco extraña para nosotros. Pareciera que se están casando en esa foto. -Fidel explico, añadiendo un comentario con ternura al detallar la foto.
Todos soltaron una pequeña risa, hasta que Henry decidió mostrarles el contenido del sobre amarillo.
Tomo el papel en donde sus padres cedían su custodia a sus cuidadores (Henry ya no podía decirles padres después de eso) y se lo dio a Fidel el cual lo leyó con cuidado junto con Artemisia. Leyó en voz alta la carta que le dejo su madre y luego les mostro la fotografía de sus padres, en ese momento Lowell salto emocionado de la cama.
-¡Claro, lo sabía! ¡Los Litelfed eran la familia que protegía a mi pueblo! -grito Lowell entusiasmado.
Henry se quedó paralizado ante la respuesta de Lowell, todos tenían sus ojos puestos ahora en él, lo cual lo hizo recuperar la compostura rápidamente de nuevo.
-Lowell, ¿Por qué nunca nos dijiste sobre ese GRAN detalle? -Fidel reclamo.
-¿Crees que de verdad recordaba ese detalle? Han pasado más de 100 años desde la última vez que vi a un Litelfed, ¿Por qué crees que estuve en esa prisión en primer lugar?
Todos guardaron silencio nuevamente, hasta que Henry comenzó a preguntar.
-¿Qué paso con mi familia? -pregunto con la voz comenzando a quebrarse.
Lowell no quería responder, pero al sentir los ojos insistentes de todos suspiro con pesar.
-Están muertos, Henry. Todos los Litelfed de ese pueblo están muertos.
Henry se recostó en la cama con resignación, pero eso le dejaba un cabo suelto.
-¿Entonces como nací yo? Es imposible que haya nacido en el siglo 19. Bueno, eso creo...
-En eso tienes razón, lo más probable es que pertenezcas a otros Litelfed. Probablemente algunos familiares que hayan migrado de aquel pueblo. ¿Es posible, Lowell?
Fidel había intentado calmar al chico, su certificado de nacimiento era legitimo por lo que era imposible que tuviera la edad de Lowell o Nathan. Lowell pensó un momento, hasta que chasqueo sus dedos en señal de haber recordado algo.
-Déjame ver la foto de tu madre un momento.
Henry se la extendió, Lowell la detallo y pego un salto en su sitio al reconocer a la mujer.
-Claro, recuerdo que tu madre era mayor que yo. Ella cuidaba los cultivos del pueblo, se fue unos meses antes de...
Pero Lowell paro en seco, no queriendo revelar detalles sobre lo que paso en esa noche especifica. Nathan le dio un apretón en el hombro y negó con la cabeza, indicándole de que no era momento para entrar en esos detalles, haciendo sentir a Lowell aliviado.
-Bueno, eso no importa ahora. El caso es que ya tienes tu respuesta.
Henry asintió ahora mirando a Fidel y Artemisia, los ojos demostrando un mar de dudas que los adultos no sabían exactamente como responder, o si quiera si tenían las respuestas de estas.
-Aun no lo entiendo del todo ¿Es legal que se lleven a los niños a la tierra?
Artemisia y Fidel se miraron, este último se sentó en la cama y con cariño acaricio el cabello del chico, preparándose para revelar una verdad incómoda.
-Si, es legal Henry. De hecho, este programa empezó por iniciativa de Ryo y Arael.
Anny ahora prestaba atención más de la cuenta.
-¿Qué tienen que ver mis padres en este tema de dejar niños sombras en la tierra?
Fidel suspiro y carraspeo, preparándose para explicar.
-Veras, Anny. Ryo y Arael se preocuparon especialmente en los niños sombras, antes de que tu siquiera estuvieras en el vientre de tu madre comenzaron a raptar niños para cosas realmente horribles. Pese a todas las medidas para evitar esto no sirvió mucho, los niños eran raptados, desaparecían por años y después algunas veces se encontraban sus restos.
Artemisia sintió un escalofrió por su cuerpo y sus manos fueron discretamente a su vientre, aunque Henry y Nathan lo notaron.
-Es por eso por lo que Ryo creo un programa para que los niños fueran al mundo humano de manera temporal o permanente. Este programa dejaba a los niños con familias aptas para cuidarlos y se les aplicaba un hechizo que los hacia prácticamente humanos, solo los padres o Ryo podían romperlo, aunque este hechizo se romperá en cuanto los padres mueran.
Henry no podía creer lo que estaba escuchando, pero Fidel prosiguió.
-Lastimosamente no todas las familias que intentaron enviar a sus hijos a la tierra lo lograron. El programa se acabó en cuanto Ryo y Arael desaparecieron y mis padres y yo nos quedamos a cargo, no logramos manejarlo como Ryo lo hacía y fracaso.
-¿Cómo se llamaba el programa? -pregunto Henry en un susurro.
-"Los perdidos de la corona"
Antes de que Henry lograra decir algo más la voz de Nathan interrumpió la conversación.
-¿Ustedes usaron el programa también?
Fidel miro desconcertado a Nathan, pero fue cuando se dio cuenta del estado de su esposa. Artemisia tenía lágrimas en los ojos y una mano en su vientre, aunque se sorprendió ante la pregunta del chico negó suavemente.
-No, no lo usamos. No nos dio realmente la oportunidad.