Anny solo sintió como Lacu pasaba su aleta debajo de ella, se agarró a esta y la criatura comenzó a nadar rápidamente a la superficie mientras la chica trataba de aguantar la respiración lo más posible. Los segundos eran eternos, pero en cuanto salieron del abismo y la luz volvió a distinguirse la criatura se detuvo.
-No puedo sacarla a la superficie de repente, princesa. Aguante unos segundos más. -pidió con desespero.
Anny perdía la fuerza en el agarre y sentía como la cadena la jalaba. Todos la veían a lo lejos, pero por mas que quisiera sacar a su amiga de aquella situación Lowell temía acercarse a la criatura.
En ese momento escucho detonaciones de bombas, sintió el agua moverse violentamente y distinguió como flechas entraban y dardos salían del agua. Estaban bajo ataque. Pensó rápido, ocurriéndosele un plan bastante arriesgado, pero que creía seria efectivo.
-Lacu, necesito que me hagas un favor. -pidió mientras intentaba mantener la conciencia, aferrada con fuerza a la piel escamosa de la criatura.
-¿Qué desea, princesa? -respondió Lacu mientras nadaba con cuidado cerca de la superficie, esperando el momento para sacar a la princesa del agua sin que recibiera daño alguno.
Anny pensó rápido, el aire también le estaba haciendo falta. Si el agua fría caía sobre sus enemigos les podría dar ventaja, aunque fuera por unos segundos, podrían ser segundos mortales.
-Necesito que salgas a la superficie en un gran salto y después te dejes caer de nuevo al lago. Crea una ola, una enorme. -pidió con decisión.
-Bien, princesa. Sujétese de mi cuello. -respondió Lacu mientras con su aleta acercaba a Anny a su largo cuello.
Anny con sus pocas fuerzas por el oxígeno faltante se agarró al cuello de la criatura, la cual tomo impulso y salió en un enorme salto del lago, permitiendo que el aire entrara a los pulmones de Anny y viera por unos momentos que su plan estaba funcionando. Vio soldados de trajes blancos y dorados empapados y confundidos, dando tiempo a los soldados que estaban aun en tierra a reaccionar y contratacar.
Se agarro con fuerza de la criatura, sintiendo como el peso caía en el agua y una enorme ola se formaba, probablemente empapando a los demás soldados que quedaban. Se hundió de nuevo en el agua y sintió como la corriente se hacía fuerte, obligándola a soltar a la criatura y a buscar algún objeto del cual agarrarse.
Abrió los ojos y con desespero busco a Henry y Lowell mientras se aferraba a una piedra lisa. Al ultimo lo encontró con la mirada rápidamente, llegando a ella y sacándola a la superficie con urgencia. Anny noto como su burbuja también se había roto.
Ambos tomaron un gran bocado de aire antes de hablar, tratando de regular sus respiraciones. Sus ojos estaban llorosos y el agua turbia junto con los gritos hacia todo mas confuso.
-¡¿Dónde está Henry?! -pregunto desesperada, buscando aterrada a su alrededor a su amado, teniendo una horrible sensación en el estomago al estar separada de el.
-¡Esta con Fidel peleando, debemos ir con ellos! -respondió Lowell mientras tomaba la mano de Anny.
Anny y Lowell nadaron lo más pronto a la superficie donde se levantaron con mucha dificultad. A lo lejos vieron a Fidel y Henry arrinconados, rápidamente Anny fue a ayudarlos, pero Lowell se quedó quieto en su sitio buscando a Nathan con la mirada, no lo encontraba por ningún lado.
Todo a su alrededor ardía, entre llantos, gritos de agonía y sangre. La gente del lago peleaba tanto en tierra como en agua, pero realmente nadie del ejercito de Selah se acercaba al lago, le temían al agua.
Corrió detrás de Anny sin mucha opción, con ayuda de los demás lo buscaría y eso debía ser rápido. Fidel derribo a uno de los soldados mientras Henry peleaba con el otro, antes de que uno más se acercara detrás de Henry Lowell con sus cadenas lo amarro y lo lanzo al agua helada.
En cuanto se reunieron los cuatro comprobaron sus estados, todos se encontraban bien.
-¡Debemos buscar a Nathan! -grito Lowell con pánico en los ojos.
Estaba desesperado, el anillo había vibrado mientras estaba bajo el agua y un mensaje invadió su cabeza como si alguien le gritara. "Lowell, necesito ayuda" decía su amado casi sin fuerzas, enloqueciéndolo.
Antes de que pudieran comenzar con su búsqueda fueron de nuevo arrinconados. Lowell conjuro sus cadenas, y antes de siquiera atacar la espada de un soldado y la lanza de Anny chocaron frente a el. La chica le grito para que reaccionara, y el joven lobo atino a amarrar sus cadenas a los pies del hombre para que cayera, movimiento que aprovecho Anny para clavarle la lanza en todo el pecho.
Lowell se acerco a la chica, la tomo de la cintura, saco uno de sus cuchillos y dio una vuelta con Anny pegada a su cuerpo, dejando un corte en el cuello a un soldado que se acercaba a gran velocidad. El hombre no se detuvo, pero el golpe final se lo dio Henry por detrás al decapitarlo.
Los tres se miraron con desespero, pero antes de hablar una ráfaga de magia azul los atravesó. Asombrados vieron como varios soldados caían mareados al suelo, mientras Fidel tomaba a su sobrina de la mano y les gritaba que corrieran.
Fidel creo un portal a poca distancia, tenia la intención de enviarlos de nuevo al refugio para que estuvieran a salvo, pero Lowell se detuvo en seco.
-¡¿Qué haces?! ¡Tienen que irse ahora!
La magia del portal brillaba, pero pese a la insistencia de Fidel Lowell negó frenéticamente, seguía mirando a su alrededor desesperado.
-No me voy sin mi esposo. -proclamo con voz firme, sacando un cuchillo y empuñándolo con fuerza, dispuesto a permanecer peleando hasta encontrar a Nathan.
Anny y Henry se miraron conmovidos, y el castaño fue el primero en moverse. Empuño su propio cuchillo, se acerco a Lowell y apretó su hombro en señal de apoyo. Anny se soltó del agarre de su tío, se acerco a Lowell y tomo su mano con cariño fraternal, mirándolo decidida.