Primero que nada, Feliz navidad, feliz noche buena, feliz año nuevo, felices reyes, felices todos, todos felices. De corazón espero que se la estén pasando genial, y si no... Pues lean jajaja. No se crean. Estas fechas son para compartir con sus familias, la verdad este año es diferente para mi, me he quedado en mi casita, sin salir, y con mi familia un poco dividida, problemas, sin hacer nada, y pues aquí ando escribiendo, que es lo que más se cuando no quiero sobrepensar. Pero en fin, Feliz Navidad, no se olviden de darle gracias a Dios por otro año más, por lo bueno por lo malo, porque como digo yo, de lo malo biene lo bueno. Felices fiestas, besos, Less💗
Tengo a Eric frente a mi, no se que se le metió en la cabeza. Vino a sentarse conmigo en la cafetería del edificio, mostrándome varias notas de revistas de chismes de hace años.
Una donde se especula que Ryan Williams esta en un matrimonio. Otra donde lo captaron a él y a mi amiga fuera de un restaurante abrazados, Ryan lleva el rostro lleno de marcas de besos, y Allyson lo abraza por el torso por lo que no se puede ver su rostro.
Ese es de su cumpleaños.
Hay otro donde indagan sobre la posible identidad de la otra parte involucrada en el matrimonio arreglado qué ni siquiera se confirmó. Y el último, donde una “fuente cercana” confirma el arreglo nupcial, los acuerdos por los cuales se firmó, y también confirma oficialmente la separación. Ese artículo finaliza diciendo que no se expondrá la identidad de mi amiga por un acuerdo legal que no puede violar, afirmando qué Ryan esta completamente soltero y disponible para otras relaciones.
—¿Por qué investigaste todo esto?—le suelto.
—No lo sé, lo que me dijiste fuera del bar el otro día no me cuadro.
—Lo que no te cuadra bien es el cerebro ¿a que querías llegar con todo esto?
—Es que pensé que… —bajo la voz—, si Allyson estuvo casada con el señor Ryan antes de tener a su hijo, y el pequeño tiene como seis años o siete años, entonces el es el papá de Jake.
—Eric, eso no es de tu incumbencia.
—Lo sé, pero todo es muy extraño. Eso artículos tienen fechas de hace ocho años o más.
—¿Cuál es tu punto?
—Qué entonces ambos se casaron siendo muy chicos.
—Eso ya lo sé. Lo que no se es porque diablos investigaste todo esto.
—¿Lo sabías?—preguntó ofendido.
—Mira, Eric, no deberías saber todo esto. Si Allyson se entera que investigaste todo esto sobre ella se va a molestar.
—¿Por qué mantenerlo en secreto?
—No lo sé, ¿porqué no se lo preguntas a Ryan qué viene ahora mismo hacia acá?
—¡¿Qué?!
Se apresuró a guardar torpemente los recortes antiguos de las notas que me mostró. Voltea hacia atrás, y en efecto, ahí esta Ryan. Viene por el pasillo con una de pocos amigos.
Le veo la intención de acercarse, lo veo a los ojos y niego, entonces desvía su camino directo a la barra de alimentos.
—Guarda todo eso antes de que se de cuenta—exigí.
—Eso hago—respondió cerrando su carpeta llena de papeles—. Aún así no entiendo porque no me habías…
—Eric, no te metas más en ese asunto—le pedí por respeto a mi amiga—. Allyson es mi amiga, hay cosas que ella prefiere mantener en privado, como sus relaciones personales.
—Ya, va. Lo entiendo—recargo su peso sobre el folder—. ¿Esta noche tienes planes?
Iba a responder cuando el recuerdo de nuestra cena en su departamento me llegó a la mente seguido del casi beso qué me no me dio en el bar, todo lo que sentí después, y todo las dudas que he tenido.
—¿Por qué la pregunta?
—Ah, es que si no estabas ocupada pensé que podríamos ir a cenar juntos.
Recordé las palabras de Cameron, sobre ser directa y preguntar si el gusto que siento por el es mutuo.
Otra vez me llego el miedo.
Miedo a que el solo me vea como una amiga. Miedo a que lo que siento sea más fuerte de lo que pienso y termine con el corazón roto. Miedo a que no me corresponda.
—¿Qué dices? ¿Vamos?
—No puedo, mi madre hizo una cena para su hermano que viene de visita y debo ayudarla.
—Oh, uhm… entonces… ¿mañana te parece bien?—su expresión decayó un poco—Es sábado y a menos que Jamie nos obligue a venir de último momento, tenemos el día libre.
Tsssss, te agarro ocupada, hija.
—Mañana planeaba pasar el día con mi familia—sonreí apenada.
—Si no quieres salir conmigo solo dilo, no tienes que mentir para no hacedme sentir mal—se puso de pie bruscamente.
—No, Eric. No es mentira—me pide de pie tratando de detenerlo—, mi tío se quedará todo el fin de semana y con mi madre habíamos planeado…
—Ya entendí, Katy—me interrumpió, tomo su carpeta un poco molesto—Nos vemos el lunes.
Se fue sin dejarme terminar de explicarle.
Rayos.
°°°
La estancia de mi tío en casa puso a mi madre feliz. Ellos han vivido en Nueva York desde que su hijo, Peter era un niño, ahora ya es un adolescente.
—¿Qué tal te va en la escuela?—le pregunto mamá.
—Bien, algunos chicos son molestos pero, todo está bien.
—Me alegra mucho, Peter.
—¿Qué tal te va a ti, Kathleen?—mencionó mi nombre como si de una burla se tratara.
Siempre he creído que Leopoldo Thomas me odia solo por el simple hecho de llevar la misma sangre que el que se dice ser mi padre.
—De maravilla, como ve, ahora mi madre y yo vivimos mucho mejor—con un gesto señale todo el lugar.
He tenido lo suficiente para mantener este departamento en buen estado.
—No gracias a usted—finalice.
—Kate—mamá me dio una mirada de advertencia.
Contexto rápido, Leopoldo se llevó a su familia a Nueva York justo cuando mi padre decidió desaparecer por completo de nuestras vidas. Desde entonces, mamá ha sido quien mantuvo nuestra pequeña casa a flote, muchas veces fui testigo de como su hermano le prometía ayudarla y nunca lo hacía.
—Kate tiene un buen puesto en una empresa importante—explicó mamá como si fuera necesario —, desde que se graduó de la universidad ha trabajado muy duro.
#6208 en Novela romántica
conexion, romanance reconciliacion amistad, confusión: no sabe si siente algo
Editado: 25.12.2025