◇◇ Jarrel ◇◇
—¿Y está quién es? —pregunta como si ella fuera algo mío.
—Es mi mate —Le gruñe Darek. — Si no te quitas te arranco la cabeza, no me importa que seas la prima de la Luna —vuelve a gruñir, pero solo para que Amanda lo escuche.
Amanda se quita e inclina la cabeza.
—Lo siento Beta no fue mi intención —susurra.
—Soy su asistente personal —contesta Linda, sacando a Estrellita del auto.
—¿Asistente personal? Beta no sabía que necesitaba una asistente personal, yo me hubiera ofrecido —dice mirándome al ver que tome el control.
—No sabrías desempeñar ese papel, vamos Linda te mostraré tú habitación.
—¿Es tú novia o ex? —la miro de reojo. —Lo siento no fue mi intención, es solo que quiero saber quiénes son las personas que te rodean, no quiero cometer alguna imprudencia —dice con tono nervioso.
—No es nada mío, solo es la cuñada de mi hermano solo eso.
—¡Oh!, pero parece… —sacude la cabeza. —Disculpa no quiero ser entrometida.
—Olvidemos ese tema —subimos las escaleras. —esta será tu habitación, mañana a primera hora mando acondicionar una habitación para Estrellita.
—No es necesario Jarrel podemos compartir habitación.
—Pero me gustaría que Estrella tenga su propio espacio. Pondremos una pequeña casita dentro de la habitación, compraremos muchos juguetes y todo lo que ella necesite, te gusta la idea princesita —Estrellita me sonríe y asiente. —y le dejaremos su habitación a tú mamá ¿verdad? —digo tocando su nariz.
—Si yo quielo.
—No quiero abusar Jarrel, nos ayudaste a escapar y eso es mucho, además no tengo con que pagarte.
—No te estoy cobrando nada Linda, si van a vivir bajo mi techo van a vivir bien de acuerdo —acaricio su mejilla.
—Está bien como tú digas —Asiento.
Le muestro la habitación, subo su maleta y la ayudo con Estrellita mientras ella está ordenando sus pertenencias.
Al verla terminar la invito a bajar para darle un recorrido por toda la cabaña.
—Esta cabaña es demasiado grande, Jarrel, creo que debo memorizar cada sitio —expresa con asombro.
—Los lugares que más frecuento es el despacho, la cocina y mi habitación.
—¿Pero ahora no será así verdad? Ahora nos tienes a Estrellita y a mí para hacerte compañía —Sonrió y siento una necesidad de abrazarla tan fuerte para corroborar que ella si está aquí conmigo.
Quisiera gritar que tengo a mi media mitad conmigo, que al fin tengo a mi mate a mi lado y Darek quiere aullarle a la luna, es lo que más anhela desde que encontramos a nuestra mate.
—Sí, las tengo a ustedes a mi lado y ya no estaré solo —susurro lo último, ambas me sonríen. —¿Qué les parece si preparamos la cena?
Después de cenar juego con Estrellita mientras Linda limpia, ya que insistió tanto y no quise oponerme más, al parecer es una mujer muy insistente.
Y de repente ya había caído la noche ambos subimos a descansar.
—Podemos salir a correr quiero aullar a la luna por darme a una mate tan hermosa.
—Está bien Darek —le sedo el control.
☆♡ Darek☆♡
Salto por la ventana y corro hacia el bosque. Cómo extrañaba sentir la brisa en mi pelaje, sentir el pasto debajo de mis patas y el olor a bosque.
Estoy inmensamente feliz porque al fin tengo a mi destinada conmigo, y no solo eso su hija también, aunque no he convivido con ellas las adoro y hare lo que sea necesario para protegerla, así tenga que matar a ese maldito bastardo y si debo dar mi vida por ellas lo haré, pero mientras yo viva él nunca estará con Linda y Estrellita.
—Se siente bien tener su compañía, aunque no me gusta dormir en habitación separada, no es la gracia, debiste decirle que es nuestra pareja. Quiero acurrucarme a su lado lamer su mejilla, sus manos, su rostro.
—Entiendo tu punto Darek, pero debes entender que ella viene de una relación…
—Pero ella es nuestra, deberíamos compartir todo hasta el aire que respiramos, no solo el techo.
—Deja tus berrinches Darek, debes entender su situación, algún día la tendremos durmiendo a nuestro lado no desesperes.
—Pero es que yo la quiero abrazar, puedo hacerlo ¿verdad?
—Si Darek estoy seguro que podremos abrazarla, pero sin abusar ni traspasar esa delgada línea que hay entre ella y nosotros.
—Bien eso haremos —corremos por todo el bosque hasta llegar al claro donde se puede apreciar a la madre Luna. —(Aullido) gracias madre luna por darme a mi alma gemela, fueron mil años sin ella, pero hoy la tengo conmigo, no de la forma que quiero, pero está a mi lado que es lo importante madre mía. Solo te pido que me guíes para llegar a su corazón y que lo que ella pasó con su pareja no destinada no sea impedimento para que ella acepte mi amor —la manada se une a mí aullido.
—Un corazón engañado y herido no es fácil de reparar hijo mío, más sé que lograras conquistar sus corazones lastimados —busco la voz que susurra en mi oreja.
—Eres tú madre Luna —miro al cielo.
—Si hijo mío soy yo —siento que la brisa acaricia mi pelaje.
—Gracias madre mía.
—Ya era tiempo que ustedes se encontrarán —siento esa misma caricia.