◇◇Jarrel◇◇
—Es un placer conocerlos, ustedes son —nos mira a ambos.
—El placer es todo nuestro. Sí, Jarrel y yo somos gemelos —Waylon estrecha su mano. —pero de los dos yo soy él mas guapo —niego.
—Pues no me parece, es decir Jarrel es atractivo, los dos son atractivos —dice nerviosa.
—Es cierto los dos son atractivos —interviene Leysa. —Soy Leysa y él es mi pequeño.
—Hola —dice con voz dulce inclinándose a su altura.
—Hola —le responde Eiden sonriendo.
Miro a Waylon y a Leysa con asombro, es la primera vez que le habla a alguien que no conoce, ni siquiera a mí me responde cuando lo saludo.
—Te gustaría desayunar —Eiden mira a su madre quien asiente.
—Sí polfavol.
—Vamos tomemos asiento —le dice al pequeño, los demás tomamos asiento y empezamos a desayunar.
—¿Y a que te dedicabas antes de ser la asistente personal de Jarrel? —pregunta Amanda mirando a Linda. —¿Cómo es tu nombre?
—Trabajaba en una cafetería —responde.
—¿En una cafetería? o sea que no tienes experiencia para ser la asistente de…
—Ya es suficiente —digo levantando la voz.
—Lo siento Jarrel, pero cómo puedes encargarle a alguien que no tiene experiencia un puesto como el que le estas dando a ella —aprieto mis manos.
—No quiero una persona con experiencia.
—Pero…
—Ya basta Amanda, si Jarrel quiso que Linda fuera su asistente personal sus razones tendrá, no eres quien para oponerte a sus decisiones —Le dice Waylon con tono de Alpha, haciendo que Amanda inclina la cabeza.
—En verdad le dijiste que fuera tu asistente personal —me dice por el link.
—Sí, no sabía cómo traerla conmigo.
—Te resulto buena la estrategia.
Miro a Linda quien me sonríe, le devuelvo el gesto, el desayuno sigue sin más interrupciones de parte de Amanda.
Después del desayuno Leysa, Linda y los niños salen al jardín, mientras voy al despacho junto con Waylon para ponerlo al tanto de todo.
—Parece ser una gran mujer.
—Lo es, pero ha pasado por mucho a manos de su supuesta pareja.
—¿Qué sucedió con él, no lo habrás matado?
—No, ganas no nos faltaron a Darek y a mí, hablemos de nuestros asuntos, por ahora no quiero hablar sobre eso.
—Está bien —tomamos asiento y empezamos hablar del congreso.
Una hora después Waylon se va al jardín mientras yo firmo unos documentos. Salgo y me topo con Amanda.
—Jarrel porque no subimos a tu habitación y nos divertimos como antes.
—No te fui claro la última vez que nos vimos.
—Han pasado cien años Jarrel, podemos retomar…
—Acabo de encontrar a mi destinada y crees que voy a cambiarla por alguien como tú —la miro a los ojos. —aléjate de ella, te quiero fuera de mi casa y lejos de ella.
—Tiene una hija Jarrel, además es humana, seguramente debe amar a su pareja, que esperas de ella —la tomó del cuello.
—Eso no es asunto tuyo estas advertida —la suelto y salgo.
♧♧ Linda ♧♧
El lugar era majestuoso, nunca mis ojos habían visto bosques como estos, ni en las películas había visto paisajes tan hermosos como este, el aire que se respiraba era puro, a medida que nos adentrábamos en el bosque una paz me invadía y embargaba mi interior, sentí como si algo en mi se había removido, era como si esto era lo que buscaba hace años.
Al llegar a la inmensa casa de madera y ventanas de cristales me quede con la quijada en el suelo, esta era increíble creo que Jarrel no es cualquier hombre común y corriente.
—Y como lo dedujiste mirando la casa o subiéndote a ese increíble Jet.
—No me molestes, no soy tan inteligente de acuerdo.
De la nada salió una mujer que se abalanzó sobre su cuerpo y se le guindo en el cuello, no sé porque sentí algo de enojo.
—No te vayas a enamorar de ese hombre Linda no lo conoces —me decía esa voz inquietante que a veces escucho. —él no es para ti.
—nadie es para mí, ya lo sé.
Creo que Jarrel le dijo algo que no alcance a escuchar...
En la noche después de desearle las buenas noches me metí a la cama junto a Estrellita, la observe por unos cuantos segundos, sonreí al verla tan calmada, esta vez no observa la puerta como lo hacía hace un día atrás, aunque en mi mente rondaba una gran inquietud y esa era si Rafael nos encontraba que iba ser de nosotras, y si por mi culpa le pasa algo a Jarrel. Aunque él diga que nos va proteger quien lo va proteger a él, si Rafael trae a todos esos matones con los que él se reúne.
—No Linda él no nos encontrará esta vez y nada le va pasar a Jarrel —me alenté. —nena vamos a dormir, mañana será un nuevo día y será grandioso gocemos nuestra libertad hasta que nos dure —le sonreí a mi niña la acomode a mi lado.
Le cante una canción de cuna y en minutos ya estaba dormida, cerré mis ojos ya me estaba quedando dormida cuando escuché un aullido que me estremeció el corazón. Me senté en la cama y de pronto empezaron aullar más lobos.
Me levante de la cama y me fije si las ventanas estaban cerradas, al verificar que si cerré las cortinas y me metí a la cama, minutos después volví a escuchar el mismo aullido, salí de la cama y cerré la puerta de la habitación, fui a la habitación de Jarrel, pero él no estaba.