♡♡ Linda ♡♡
—Y si te digo que esto no será temporal, y que no habrá otra mujer, ni otros hijos en mi vida, solo ustedes dos… En verdad crees que te traje aquí porque quiero que seas mi asistente personal, no, yo te traje conmigo por dos razones, la primera porque no te iba a dejar sufriendo en manos de ese desgraciado y segundo porque eres la única mujer que quiero a mi lado. —lo miro sin entender. —No lo entenderás por ahora, pero sé que pronto lo harás. Te traje aquí porque te necesito conmigo, te quiero a mi lado Linda.
—No, no entiendo, a qué te refieres con la única mujer, qué quieres que este a tu lado, te refieres a, no Jarrel yo no estoy para una… —se arrodilla frente a mí.
—No, Linda, si algún día se da algo entre nosotros, entonces que así sea, yo solo quiero mantenerte a salvo, y que estés a mi lado.
—Me confundes, dime que quieres de mí, si no quieres que sea tú, supuesta asistente personal, ¿Qué quieres que sea?
—Lo único que quiero es protegerlas, por eso invente lo de asistente personal, si no te hubiera ofrecido ese trabajo no hubieras venido conmigo no es así —lo miro.
—Sí, tienes razón, no hubiera venido contigo Jarrel, o tal vez sí, yo no vine por tu puesto de trabajo, yo vine para poder darle una mejor vida y un mejor futuro a Estrellita.
—Y yo lo hice para darte una mejor vida a ti, Linda, porque no quiero que sufras.
—¿Por qué? Jarrel porque no quieres que sufra.
—En verdad quieres saber.
—Sí, quiero que me hables con la verdad.
—No quiero que sufras porque eres mi destinada —su voz es diferente y su olor también, toma mis manos mientras lo miro más confundida. —eres la mujer que me destino mi diosa.
—¿Tú qué? —digo con el corazón latiendo desbocado.
Pueda que hay algo de Jarrel que me atrae y no sé qué es, pero llegar a tener algo con otro hombre me lo pensaría mucho.
—Mi destinada, es un término que se usa de tu pareja de vida.
—¿Pareja de vida? No entiendo nada Jarrel, no existe la pareja de vida.
—Para ustedes los humanos no, pero para nosotros si y tú eres la mía —me mira fijamente. —en este momento no te estoy pidiendo que me aceptes como tu pareja o algo más, lo único que quiero es protegerte de todo, ese hombre con el cual estabas te va a buscar y lo sabes, él es como yo, pero más salvaje, haré todo lo que esté en mis manos para mantenerlas a salvo y aquí lo están Linda.
—¿Él es como tú?, ¿Me encontrara verdad?
—Sí, es como yo —lleva su mano a mi mejilla haciéndome estremecer ante su contacto. —no me presentaré ante ti como soy realmente porque primero quiero que confíes en mí —confiar en él no lo creo.
—En verdad quieres que confíe en ti cuando me trajiste engañada, no puedo confiar en nadie.
—Sé que te traje engañada, pero eso no significa que no podrás ser lo que te prometí, serás mi asistente personal, si así lo quieres, y quiero que así sea, a donde yo vaya ahí quiero que estés tú.
—Quiero pagarte todo lo que has hecho por mí Jarrel y cuando lo haga me iré.
—No quiero que te vayas Linda —dice acercando su rostro al mío, su aliento fresco choca en mi rostro. —no digas que te vas, no quiero que lo hagas, no me dejes, te lo pido —cierro mis ojos, no sé por qué no me enoja saber que él me trajo engañada.
—No podrías enojarte con él después de todo te saco de esa vida miserable que llevabas con la bestia esa.
—Y solo por eso tengo ganas de abrazarlo.
—Tal vez o tal vez sea porque el fondo te atrae.
—No pienso dejarte Jarrel, cómo voy a dejar a la única persona que se atrevió ayudarme —por alguna extraña razón el impulso me gana y termino abrasándolo. —estoy agradecida contigo, por llegar a rescatarnos —lo abrazo más fuerte.
—No tienes que agradecer, lo haría otra vez sin pensarlo —siento su nariz en mi cuello, tal gesto provoca que mi piel se erice y mi cuerpo se estremezca.
♡◇ Jarrel ◇♡
Voy a hacer lo que sea por mantener a salvo a Linda, estoy seguro de que tiene más problemas de lo que demuestra y eso no solo vienen a raíz de su expareja, sino de su niñez.
Voy a ayudarla en todo lo que ella y su hija necesiten.
Su mirada está fija en mí al enterarse de que no está aquí porque necesito una asistente personal, me hace sentir miserable, poco hombre. Sí, la traje con mentiras, pero era la única opción y no me arrepiento, pero su mirada me hace replantearme, hice lo correcto si, tal vez no de la forma que era, pero ya hay que pasar página y seguir.
Sé que no entiende cuando le hable de que es mi destinada, pero poco a poco iré explicándole que es. Por ahora solo quiero ganarme su cariño, amistad y poco a poco su amor.
—Tu aroma es delicado y a la vez exquisito.
—¿Mi aroma?
—Sí, cada persona tiene un aroma especial y el tuyo me encanta —digo aun estrechándola entre mis brazos.
—Porque no la marcamos, ya deja de perder el tiempo.
—Deja las ansias Darek, algún día tendremos el privilegio de marcarla, en este momento ella está marcada de otra forma y debemos ayudarla.
—No me parece justo, ella es nuestra mate.
—Lo injusto sería forzarla a aceptarnos sin ella querer, Darek, entiende.
—Bien, pero es que no puedo, no quiero esperar más, ya lo hice por muchos años.
—Y esperar otros años más no te hará mal.