☆☆ JARREL ☆☆
—¿Yo, salir al bosque? ¿No? —Lo dice como si lo preguntara. —¿por qué, sucede algo? —su cuerpo está tenso.
—No amor, ¿cómo estás, cómo te has sentido?
—No estaré bien hasta que tenga a Estrellita conmigo Jarrel —me mira. —tal vez deba buscar a Rafael…
—No… no digas eso, Linda, no voy a dejar que tengas contacto con él, ya estamos cerca de él…
—Cuando lo encuentren será demasiado tarde, tal vez y está planeando llevarse a Estrellita fuera del país, no voy a perder ver a mi hija crecer, no quiero volver atrás, pero si debo hacerlo por ella lo haré Jarrel. Siento mucho si esto te lastima, pero es mi hija y haré todo por ella —la abrazo, acuno su rostro y la miro a los ojos.
—Te entiendo Linda, entiendo tu preocupación y sé que como madre harías todo por ella, pero dame unos días y verás que volverás estar con ella.
—No puedo esperar más Jarrel quiero a mi hija conmigo, ya han sido tres agonizantes días, no se como está, si está comiendo bien si la están maltratando —la envuelvo en mis brazos, su llanto no se hace esperar, dejo que llore y saque su dolor.
Me siento decepcionado de mi mismo, yo siendo un lobo milenario con un olfato veinte veinte no he dado con ese perro desertor. Maldito pícaro supo cómo esconder su rastro, supo que día y en qué lugar llevarse a Estrellita, nada de esto fue al azar o premeditado nadie me hará cambiar de parecer que alguien lo ayudó y estoy seguro que Amanda metió sus garras en esto la demora sea probarlo.
Tomó a Linda en brazos y la llevó a la habitación, quería salir en la noche a buscar en los otros puntos que nos hace falta, pero no podré, no voy a dejar a Linda en este estado.
La depositó en la cama y la miro a los ojos, no tengo palabras que sean de consuelo para ella y no creo que haya palabras, solo quiero que sepa que estoy aquí con ella y que no la dejaré sola, qué haré lo que sea para que ella esté junto a Estrellita.
La envuelvo en mis brazos y me acurrucó junto a ella…
Abro mis ojos y la observó por unos segundos, quisiera poder hacer más tal vez y deba buscar ayuda en una bruja o un mago.
Me levanto y voy al baño, tomo una ducha rápida, al salir me pongo un pantalón de pijama, salgo del baño, miro a la cama, ella está sentada mirando la luna.
Me siento a su lado, se que algo me oculta, desde que está conmigo he aprendido a descifrar ciertos comportamientos en ella y su actuar desde ayer no es él mismo.
—¿Confías en mi verdad, Linda? —me mira con los ojos acuosos.
—Confío en ti Jarrel, confío en ti al cien por ciento.
—Y porque siento que me ocultas algo, se que Estrellita es tú hija y harías lo que fuera por ella, al igual que yo por las dos, la amo porque es una parte de ti y sé que es lo más importante en tu vida y para mi lo es también, al igual que tú amor, pero si sientes que tienes que hacer algo hazlo, yo te apoyo como tu pareja.
—¿Confías en mi Jarrel? —pregunta mirándome a los ojos.
—Confío en ti ciegamente, Linda.
—Si algo sucede no me odiaras, me perdonarás no importa lo que haga.
—Te perdono porque sé que lo que haces es por una causa —se levanta y se para frente a mí toma mi rostro y acaricia mis mejillas.
—Te amo, Jarrel, y te amare por el resto de mi vida, sé que tenemos muy poco tiempo de ser pareja, pero este tiempo junto a ti he aprendido lo que es el verdadero amor, he aprendido que se siente ser especial para alguien, aprendí a distinguir el amor real del amor infundado. Ahora se que nunca amé a Rafael en verdad, que solo estaba con él por el deseo de tener algo, tener una familia era mi mayor ilusión y me cegué por ello que dejé que él hiciera de mí una mujer sin vida, sin sueños, sin visión, a su lado tenía una vida vacía y llena de temor. Más contigo supe que era ser libre y sentir, por ello y por mucho más te amo, Jarrel, y no me arrepiento de haber aceptado tu propuesta, es más lo haría mil veces —paso mis manos por su cintura.
—Y yo te amo más Linda, te amo como no tienes idea —sus labios se estrellan con los míos y nos deshacemos en un beso lleno de amor.
Beso que nos lleva a una entrega total…
Me levanto sin hacer mucho ruido para no despertarla, me coloco mi ropa y bajó al despacho para hablar con Maxwell…
—Sí ya tuvo contacto con ese pícaro podemos usarla para atraerlo —dice Maxwell, después de decirle lo que hable anoche con, Linda.
—No voy a ponerla en riesgo, Maxwell, ya te dije lo que haremos si algo me sucede quiero que des con ese cobarde y saques a Linda y a Estrellita y cuides de ellas.
—Estás loco, Jarrel, si algo te sucede ella morirá.
—No lo hará, hay algo en ella, no sé aún qué es, pero eso impedirá que a ella le pase algo.
—Te estás escuchando, ella es una humana, ningún espíritu la poseería, creó que el insomnio te está afectando ¿cómo está Darek?
—Darek está bien, desesperado, pero bien, lo dormí para que esté preparado.
—No te dejes llevar por la desesperación, Jarrel, no vale la pena.
—Lo sé, pero ya no puedo ver a Linda así.
—Te apoyo, pero pienso que estas tomando una decisión apresurada, tú hermano sabe.
—No, y tú no le vas a decir. —Cuelgo la llamada.
Voy a la cocina y preparo el desayuno, lo colocó en una bandeja y subo a la habitación.
—Buenos días mi amor —saludo al verla frente a la ventana mirando hacia el bosque.