Una emoción tan intensa que nos arrastra,
capaz de llevarnos a lugares donde jamás imaginamos llegar,
de hacer cosas de las que nos sentíamos incapaces,
distorsionando la realidad
y cambiando el rostro de quien la recibe.
¿Sabes de cuál te hablo?
¿Es acaso amor... o es odio?
Dos caras de una misma moneda,
aparentemente opuestas,
pero enredadas en sus propios ecos,
tan parecidas que a veces nos confunden.