Aldrick estaba en plena reunión cuando su teléfono vibró por tercera vez consecutiva.
Frunció el ceño al ver el número de la universidad.
Otra vez.
—Cinco minutos —murmuró levantándose de la mesa mientras los ejecutivos lo observaban confundidos.
Contestó apenas salió al pasillo.
—¿Qué ocurrió ahora?
La voz nerviosa al otro lado respondió inmediatamente:
—Señor Castell… necesitamos que venga al campus.
Aldrick cerró lentamente los ojos.
—¿Qué hizo Avery?
Pequeño silencio incómodo.
Mala señal.
Muy mala.
—Hubo… un incidente en la biblioteca.
Claro.
Por supuesto que hubo un incidente.
—¿Qué tipo de incidente?
La mujer pareció dudar antes de responder:
—Un estante cayó.
Silencio.
—¿“Cayó”?
—Y hubo una discusión con otro estudiante.
—¿Está herido alguien?
—No gravemente pero...
—Voy para allá.
Colgó antes de escuchar más.
Porque honestamente ya podía imaginar perfectamente el desastre.
----------------------------------------------------------------------------------------
Leonard soltó una carcajada apenas Aldrick le explicó mientras ambos subían al auto.
—Increíble. Ni veinticuatro horas duró la estabilidad emocional.
—No estoy de humor.
—¿Crees que fue Avery o Astrid?
Esa pregunta hizo que Aldrick tensara apenas la mandíbula, porque ahora todo cambiaba, antes sólo veía caos, ahora se preguntaba constantemente quién estaba al frente y eso era mucho peor.
—Lo averiguaré cuando la vea.
Leonard sonrió apenas.
—Da miedo que ya puedas diferenciarlas.
Aldrick no respondió, porque honestamente eso también comenzaba a asustarlo un poco.
-----------------------------------------------------------------------------------------
La biblioteca parecía zona de guerra.
Libros tirados por el suelo.
Dos empleados acomodando cosas apresuradamente.
Y un enorme estante inclinado sostenido con cinta de seguridad.
Leonard observó alrededor.
—Bueno… definitivamente Avery estuvo aquí.
Una profesora se acercó rápidamente apenas vio a Aldrick.
—Señor Castell, gracias por venir.