✨CAPÍTULO FINAL.
El pitido del monitor era lo único constante. Avery lo escuchaba como si viniera desde debajo del agua. Le dolía la cabeza, no era un dolor claro… era vacío, como si algo importante hubiera sido retirado de golpe.
Intentó abrir los ojos. Le costó. Cuando lo logró, la luz blanca del hospital la golpeó de inmediato.
Blanca. Fría. Real.
Parpadeó una vez. Dos. El mundo empezó a encajar demasiado rápido.
Una habitación de hospital. Cables. Una vía en su brazo. Sus manos pequeñas. Demasiado pequeñas.
Avery tragó saliva y entonces lo entendió.
Quince años. Otra vez. No veinte. Quince.
Su respiración se cortó.
—No… —susurró— no, no, no…
Intentó moverse, pero su cuerpo no respondía como debía, débil, frágil, como si hubiera estado dormida demasiado tiempo o demasiado profundo.
El miedo le subió por el pecho sin forma, sin nombre, porque algo estaba mal. Algo faltaba. Había algo que debía recordar, algo que dolía incluso sin existir en su mente y un así… no venía.
Solo fragmentos sueltos.
Una risa.
Un abrazo.
Una pelea.
Un nombre que se rompía al intentar decirlo.
—Castell… —susurró.
Y en el instante en que lo dijo… su pecho dolió, como si acabara de perder algo que nunca debió tener.
Avery apretó la sábana con fuerza, las máquinas reaccionaron con pitidos más rápidos y entonces… el último recuerdo llegó, no imágenes completas, solo una voz, cercana, profunda, y una frase:
—Avery…
Pausa. Más cerca.
—Despierta.
Silencio... y luego otra cosa, más cruel, más definitiva. Una verdad que caía como vidrio dentro del pecho, todo fue... la mentira más hermosa, creada por su mente para sobrevivir.
Avery se quedó inmóvil. Los ojos abiertos. El pitido del monitor siguió y el mundo no respondió, porque nada había sido real, solo su mente sosteniendo una historia que nunca existió.
Y cuando el silencio volvió a ocuparlo todo… Avery entendió la última verdad sin que nadie tuviera que decírselo:
estaba sola...
siempre había estado sola...
y seguía estándolo.
--------------------------------------------------------------
¡Aún no es momento de despedirnos!
Aunque la historia principal ha llegado a su fin, todavía nos quedan algunos momentos por compartir.
Les esperan tres capítulos extra, donde podremos descubrir qué ocurrió después del final y responder algunas preguntas que quizá quedaron en el aire... o simplemente disfrutar un poco más de la historia antes de decir adiós.
Espero que me acompañen hasta el último extra. ¡Todavía hay emociones y una sorpresa!
Nos leemos muy pronto. 🤗🎁