La mentira perfecta

Capítulo 4: La llamada que cambió todo

Camila permaneció inmóvil con el teléfono en la mano.

—¡¿Daniela?!

Miró la pantalla.

La llamada ya había terminado.

Intentó devolverla una y otra vez, pero siempre obtenía el mismo resultado.

"Número no disponible."

Un nudo se formó en su garganta.

—Está viva... estoy segura de que está viva.

Guardó el teléfono antes de que alguien pudiera verla alterada.

Una conversación inesperada

A la mañana siguiente, Adrián encontró a Camila contemplando el jardín.

—¿Dormiste bien?

Camila sonrió con dificultad.

—Sí... solo estaba pensando.

Adrián se acercó.

—Desde el día de la boda has cambiado mucho.

Camila sintió que el corazón se aceleraba.

—¿Eso es malo?

—No. Al contrario. Antes parecías distante. Ahora te veo más cercana... más sincera.

Aquellas palabras la hicieron sentir culpable.

Mientras Adrián comenzaba a enamorarse de la verdadera personalidad de Camila, él seguía creyendo que era Daniela.

Gabriel investiga

Gabriel no lograba quitarse sus sospechas de la cabeza.

Visitó el despacho del comandante Ricardo Montes.

—Necesito saber todo sobre la desaparición de Daniela Andrade.

El comandante abrió un expediente.

—No encontramos señales de secuestro, pero tampoco pruebas de que se marchara por voluntad propia.

Gabriel observó las fotografías.

—Algo me dice que este caso apenas comienza.

Daniela no se rinde

En la hacienda abandonada, Daniela aprovechó un descuido del guardia.

Con una pequeña pieza de metal que había escondido, terminó de romper las cuerdas que sujetaban sus manos.

Caminó lentamente hacia una ventana.

Cuando estaba a punto de abrirla...

La puerta se abrió de golpe.

Era Lorena.

—Sabía que intentarías escapar.

Lorena hizo una señal a los guardias.

Volvieron a sujetar a Daniela.

—No importa cuántas veces lo intentes. Nadie vendrá por ti.

Daniela la miró con firmeza.

—Mi hermana nunca dejará de buscarme.

Lorena perdió la sonrisa por un instante.

El cuaderno

Esa noche, Camila volvió a leer el cuaderno de Daniela.

En las últimas páginas encontró un nombre escrito varias veces.

Arturo Villaseñor.

Junto al nombre había una frase:

"Él y Lorena esconden algo. Si descubro la verdad, mi vida correrá peligro."

Camila cerró el cuaderno lentamente.

—Entonces Daniela ya sabía que estaba en peligro...

Un testigo inesperado

Mientras Camila guardaba el cuaderno, una sombra observaba desde la puerta entreabierta.

Era Gabriel.

Había visto cómo Camila escondía aquel misterioso cuaderno.

—¿Qué estará ocultando...?

Sin hacer ruido, se alejó del pasillo.

Ahora estaba decidido a descubrir quién era realmente la mujer que todos llamaban Daniela.




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