La confesión de Camila cambió el rumbo de la investigación.
El comandante Ricardo Montes cerró las cortinas del despacho para asegurarse de que nadie pudiera escucharlos.
—No se preocupe, Camila. Lo que me acaba de decir no saldrá de esta habitación.
Camila respiró hondo.
—Acepté hacerme pasar por Daniela porque quería proteger a mi madre y encontrar a mi hermana. Nunca imaginé que todo llegaría tan lejos.
Ricardo asintió.
—A partir de ahora trabajaremos juntos, pero deberá seguir interpretando el papel de Daniela. Si los secuestradores descubren que sabemos la verdad, podrían hacerle daño.
Camila aceptó con un gesto.
Un nuevo sospechoso
Mientras tanto, Gabriel revisaba las cámaras de seguridad del hotel donde debía celebrarse la boda.
Después de varias horas encontró algo extraño.
En una de las grabaciones aparecía un hombre con gorra y gafas oscuras siguiendo a Daniela por un pasillo.
Cuando amplió la imagen, distinguió un anillo con el escudo de la familia Villaseñor.
—No puede ser... —murmuró.
Sin perder tiempo, guardó una copia del video en una memoria USB.
La advertencia
En la hacienda, Lorena visitó nuevamente a Daniela.
—¿Sabes qué es lo más triste? —preguntó con una sonrisa burlona—. Adrián ya está enamorándose de otra mujer.
Daniela levantó la cabeza.
—¿De quién hablas?
—De tu propia hermana.
Las palabras cayeron como un golpe.
Daniela negó con firmeza.
—Camila jamás me traicionaría.
Lorena soltó una carcajada.
—Eso dices ahora. Espera a que pase más tiempo.
Cuando salió de la habitación, Daniela sintió miedo por primera vez, no por ella, sino por el sufrimiento que esa mentira podía causar.
Una cena familiar
Esa noche, Don Ernesto organizó una cena en la mansión.
Todos estaban presentes.
Durante la conversación, Adrián tomó la mano de Camila.
—Quiero recuperar el tiempo que perdimos.
Camila sintió un nudo en la garganta.
Antes de responder, Gabriel dejó caer una memoria USB sobre la mesa.
—Creo que todos deberían ver lo que encontré.
El ambiente se volvió tenso.
Lorena intentó mantener la calma.
—¿Qué contiene?
—Las cámaras del hotel el día de la boda.
El rostro de Lorena perdió el color por un instante.
Una nueva amenaza
Mientras todos se dirigían al salón de proyecciones, Arturo Villaseñor recibió un mensaje en su teléfono.
"Gabriel encontró el video."
Arturo apretó los dientes.
—Entonces ya no podemos dejarlo con vida.
Tomó su teléfono y dio una orden.
—Esta misma noche... eliminen a Gabriel Ferrer.
Sin saberlo, Gabriel acababa de convertirse en el próximo objetivo de los verdaderos responsables de la desaparición de Daniela.