Habían pasado tres días desde la desaparición de Daniela y no existía ninguna pista sobre su paradero.
Las familias Andrade y Salvatierra vivían momentos de angustia. Los medios de comunicación ya comenzaban a hablar de la misteriosa desaparición de la prometida del empresario Adrián Salvatierra.
En la mansión Salvatierra, Ernesto reunió a su familia.
—La junta con los inversionistas es en dos días. Todos saben que la boda estaba por celebrarse y la prensa no deja de especular. No podemos permitir que los rumores afecten a la empresa.
Adrián se levantó molesto.
—¿De verdad eso es lo que más le preocupa? ¡Daniela está desaparecida!
—También me preocupa, hijo, pero debo pensar en la empresa.
Adrián salió del despacho sin decir una palabra.
Desde la puerta, Lorena observó la discusión con satisfacción.
En la casa de los Andrade, Elena comenzó a sentirse mal por la preocupación.
El médico recomendó que evitara cualquier sobresalto.
Cuando el doctor se marchó, Javier tomó la mano de Camila.
—No podemos permitir que tu mamá pierda la esperanza.
Camila asintió, aunque por dentro sentía que cada día era más difícil mantener la calma.
Esa tarde, Adrián llamó a Camila.
—¿Podemos hablar? Hay algo importante.
Se encontraron en una cafetería cercana al centro de la ciudad.
Adrián lucía agotado.
—Cada vez aparecen más periodistas afuera de la empresa y de mi casa. Todos preguntan por Daniela.
Camila guardó silencio.
—Solo quiero que ella aparezca.
—Yo también.
En ese momento, Adrián sacó una pequeña caja del bolsillo de su saco.
Dentro estaba el anillo de compromiso que nunca pudo entregarle oficialmente.
—Pensaba dárselo durante una cena especial... Todo cambió de un momento a otro.
Camila sintió un nudo en la garganta.
—Daniela regresará... estoy segura.
Al salir de la cafetería, Camila notó que un hombre los observaba desde la acera de enfrente.
Cuando intentó acercarse, el desconocido subió rápidamente a un automóvil y desapareció entre el tráfico.
Aquella noche, Camila recibió una llamada inesperada.
—¿Señorita Camila Andrade?
—Sí.
—Habla el licenciado Ernesto Salvatierra. Necesito verla mañana a primera hora. Es un asunto muy delicado y tiene que ver con Daniela.
Camila aceptó la cita sin imaginar que aquella reunión cambiaría su vida para siempre.
Editado: 06.07.2026