La monarca de Poregrath

46

Hael

—No puedes ir... —fue lo que dijo Sylwen apenas me alcanzó corriendo por el pasillo—. No vayas.

—Tendrás que esperarme —replico, y todo es movimiento a nuestro alrededor. Suspiro, sin dejar de mirarla—. Y si algo sale mal...

—No, Hael —me siento como lo peor que ha pisado esta tierra cuando solloza—. Ya te esperé demasiado, por favor no te vayas.

La contemplo, miro nuestro futuro pender de un hilo, como muchas otras veces antes a lo largo de los años.

Sin embargo, no puedo dejarlo todo. Por fin entiendo que, aunque sea por ella, no puedo dejarlo todo de lado.

Hay varios guardas esperándome a mi espalda, y hago algo de lo más imprudente, considerando todas las molestias que me he tomado en reprimir los impulsos de mi corazón. Sostengo el rostro de Sylwen entre mis dedos y acerco mis labios a los suyos.

Sus lágrimas mojan mis dedos, aunque no he dejado de acariciarla.

—Todo estará bien —le digo, por fin dándole la espalda. Grito por encima del hombro al correr—. ¡Dile a Rhea que lo siento si no es así!

No puedo acudir a los establos, así que uno de los soldados ha preparado un caballo por la entrada a los jardines llenos de flores.

Me subo a la montura ignorando el caos a mi alrededor y pronto agito las riendas hacia Zeltrev, que está bastante lejos del reino. Me aferro a todas las esperanzas que puedo, pero no será suficiente.

No voy a llegar a tiempo.

No lo voy a lograr.

Quizá ataquen el castillo antes de que yo regrese, quizá pase demasiado que no pueda cambiar antes de que vuelva. Me deshago de los pensamientos, agitando las riendas con fuerza de nuevo.

El viaje al este en carroza es de menos de una hora, no puede ser un mito que ir a caballo es más rápido.

No puedo dejar que las cosas terminen así.

El humo se siente en el aire de repente, y entonces sé quién se ha ocupado del asunto. Rhea propuso esa estrategia en reuniones pasadas en caso de ataque.

Es terriblemente efectiva, según escucho los gritos menguar.

Aunque al inicio quise quitarle lo que tenía, quise obtener el trono de vuelta para Asterin, ahora solo espero que Rhea logre ser reina y no se deje llevar por sus sentimientos.

Ella es la monarca de Poregrath. La que se recordará por años y muchos años más por su temple y valentía, las que faltan a todos y cada uno de los gobernantes que ha tenido el reino.

Por eso no puedo fallarle.




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