Alicia tomó su auto y se fue.
En sus pensamientos habia confusión, desánimo y tristeza. Nada tenia sentido, sentia culpa y rabia.
Todo lo que Myriam le había dicho se repetia. Su falta de madurez en sus relaciones, el idealizar a los hombres y elegir siempre al incorrecto.
No sabía lo que quería. Los otros veían su inseguridad y fácil entrega. Mientras ella necesitaba el amor, sin saber lo que significaba. Ese sentimiento que ella confundia buscando placer.
Antes, se sentía feliz buscando el momento en una cita, un encuentro furtivo o un beso ocasional, que nunca perduró. Sólo ilusión. Nunca encontró el amor. El verdadero Amor.
Myriam siempre le hablaba de la necesidad del amor. Que Alicia siempre necesitaba sentirse amada. La aprobación del otro, en este caso de un hombre. Es diferente el amor, al placer de un dia.
"El amor no se encuentra en un día", le decia Myriam. Eso no lo podia entender, hasta hoy.
Esta cita mostro lo que ella no sedaba cuenta, su falta de limites con ella misma.
No fue el vestido, si no como se sintió, su inseguridad. No fue la invitación al departamento, fue como ella no supo responder sin enojarse. Se enojo porque se vio a si misma yendo al departamento, porque eso hacia antes y nunca puso oposición. Porque ella no se cuidaba y se entregaba sin pedir nada mas que placer.
El amor que buscaba, era mas complejo. Necesita tiempo para conocer al otro. Es un compromiso de dos personas y se da con el dia a dia. Eso crea algo, como el apego, el sentir que el otro es parte de tu vida.
Alicia se sintió vacía, entendió los consejos de Myriam. Por eso renunciaba a seguir con esa cita horrible, incómoda. Se sintió liberada al irse. No se soportaba y debía cambiar. Debía empoderarse y renunciar a su antigua forma de ser y grito.
- ¡Eso quiero ahora! ¡Eso quiero con Alejandro! No quiero que me vea como una tonta o una fácil y también yo no quiero sentirme así. “Desechable”
Hablo en voz alta, como si se reafirmara la decisión que tomó. Con fuerzas y determinación. Tambien con verguenza y tristeza.
Alicia llora en su estacionamiento. Liberando esa angustia que acumulo por años. Cuando ya se sintió más fuerte se miró al espejo y limpio sus ojos con toallitas desechables. Deseando con fuerzas los cambios que queria lograr y con ese paño húmedo en su cara, cerro los ojos y respiro hondo, tres veces y luego suspiro. Luego, seco su cara y subió a su departamento.
Al mirar donde vive su amiga, pensó en conversar, llorar un rato y disculparse. Pero, no. Siguió subiendo la escalera y se detuvo en su puerta, se dio cuenta que Myriam era quien la contenía, quien estaba cuando la necesitaba, quien la conocia y no se alejaba, aunque muchas veces era insoportable, Myriam la amaba tal cuál era. Quería agradecerle por su amistad y le dio gracias a Dios por tenerla. No quiso molestarla. Estaba cansada y siguió subiendo la escalera, despacio y sin prisa busco las llaves en su bolsillo. Subiendo unos escalones más, se dio cuenta que en la puerta de su departamento estaba Alejandro con flores.
Alicia al verlo sintió muchas cosas y retrocedio. La felicidad volvia y tambien la incertidumbre. Algo de tranquilidad y un poco de vergüenza. Tambien su viejo deseo de volcar toda su pasión, pero tardó unos segundos para calmar esos deseos y respiró hondo. Siguió subiendo la escalera y lo miró observando su cara, su cuello, sus hombros y pecho. Recorrio su cuerpo hasta mirar el suelo, avergonzada de sus pensamientos por tanta hermosura.
Alicia se acercó hacia él, mostrando una sonrisa y le preguntó.
-¿Qué estás haciendo acá? ¿Cómo sabes donde vivo?
Alejandro le entrega las flores y le contesta.
-Son para ti. Disculpame.
Alicia las recibió muy agradecida y el se acercó para sentirla más cerca, para abrazarla. Aunque, se fijo que ella habia llorado. Él toco sus mejillas. Ella cerro los ojos y se dejo querer. El la abrazo y meneo como una niña que necesita consuelo.
Alejandro comprendió que Alicia era una mujer especial para él, por lo tanto, no quería ofenderla y que ella se alejara. Quería conocerla.
Él sintio el aroma de su pelo, beso su frente, empezó a bajar a su cara, mejillas y encontró sus labios. Los miraba deseandolos y miro sus ojos.
Ella los tenia cerrados, estaba entregada a toda esa ternura.
Alejandro tomo de nuevo la cara de Alicia y dulcemente la besó. Su primer beso.
Alicia al abrazarlo, respiraba su perfume y sentía que él besaba su pelo. Luego ella subió su cara, cerro los ojos y espero. Hasta que el tomo su cara, para encontrarse con los labios de Alejandro y lo besó.