Se veía muy sensual en la foto de perfil y quiso cerrar para no seguir imaginando alguna tontera o encontrar algo que no quería ver.
Cuando en ese momento Alejandro se levantó de la cama y la vio en el computador.
- Hola amor, dijo Alejandro.
- ¿Que ves? Pregunto, sacando una manzana y mordiéndola.
Ella muy insegura parpadeando rápidamente sin saber si hacer un escándalo por eso o solo preguntar, respondió.
- La verdad Alejandro, busco un trineo para el paseo. Pero me encontré con alguien que te hablo por chat, es una mujer. ¿Quién es ella?
Alejandro era un hombre muy apuesto, de seguro aún le seguían buscando sus ex novias. Pensaba Alicia, mientras buscaba su teléfono en la pieza, mientras Alejandro veía el computador para saber quién le escribía.
- A ver.. decía Alejandro mientras miraba a Alicia caminar a su pieza, queriendo observar su reacción ante esta situación.
Alicia conteniendo la calma, fue a buscar una manzana mientras miraba a Alejandro, porque sonreía tanto. Que rabia le daba.
Alejandro se dio cuenta que era su prima de Italia que le escribía para saber de él. Estaba tranquilo porque habia bloqueado a toda mujer de su vida pasada.
Llama a Alicia para contarle y que viera los apellidos y la conversación. Para aclarar y no dejar dudas en ella. Aunque le parecio chistosa la reacción de ella y su cara de celosa.
Alicia muy molesta y desconfiada se acerca para mirar y él la sienta en sus piernas agarrando sus caderas para bajarla y luego tomo su cintura para abrazarla. Ella al segundo se ve sentada encima de Alejandro, tratando de pararse y salirse de las piernas de él, se afirma de la mesa con sus manos y él la toma mas fuerte de la cintura, la abraza y aprieta contra sí. En una lucha que ella se rinde y se queda sentada en sus piernas.
- Mira, le dice Alejandro. Abriendo el chat para que ella lea.
Alicia se acomoda en las piernas de él y lee el chat, se da cuenta que eran parientes por los apellidos y lee las noticias que su prima cuenta. Alejandro toma los muslos de Alicia, acariciándole suavemente.
- Soñé contigo, le dice él. Fue muy rico.
Ella al darse cuenta, siente como el fuego sube. Se levanta y se escapa. “Soldado que arranca, sirve para otra guerra”
Mientras sacaba una toalla, se sentia feliz y tranquila. Ese chat la hizo pensar que Alejandro la engañaba y a los minutos, ya se sentía segura nuevamente. Se fue al baño a darse una ducha de agua helada. Faltaba una semana para estar juntos y Alejandro le hacía difícil la tarea de esperar. Golpeaba la puerta del baño y se reía.
Ella queria abrir y tirarse encima de él. Tan solo era esperar un poco más, cada dia era difícil. Todo de él era tentador. Mientras se duchaba, se dio cuenta que si lo queria hacer ¿Por qué no? Salió de la ducha, seco su cuerpo y luego su pelo. Se perfumo, puso sus cremas y mientras lo hacia tocaba su cuerpo como si lo hiciera Alejandro.
Sus pensamientos iban cada vez luguriosos imaginando el momento, solo debia pensar en sus besos, manos y su deseo aumentaba. No queria esperar.
Abrió la puerta del baño y miro para saber si estaba cerca. Lo vio sentado en el sillón. Salió con un bata abierta y se sento en sus piernas.
Desnuda frente a Alejandro. Él la miraba, estaba frente a ella y no sabía por dónde empezar.