Después de hablar con Myriam y tomar ese tecito de Melisa, llegó a su departamento, se duchó y se acostó. Soñó muchas cosas y fueron apareciendo sus ex como si estuvieran citados en el mismo lugar. En el sueño, ellos la trataban de seducir, usando sus mejores estrategias. Ella sabía que Alejandro era la persona indicada. Pero cada ex novio, aparte de mostrarse amables, galanes, mostraban los errores que Alicia había cometido. Empezó como un sueño extraño, luego perturbador y terminó como una pesadilla como "el resplandor". Aparecía en un hotel y donde iba, se encontraba con ellos, no había escapatoria. Cuándo despertó por la alarma, estaba cansada y esperaba que ese día miércoles fuera un día más tranquilo.
Se levantó para ir a la piscina y en el metro se encontró con un ex novio. El sueño pesadilla volvia a tener importancia. Con toda calma dio la espalda y se giraba de vez en cuando, disimulando por si se acercaba.
Cuando va a la piscina en la mañana, no se ducha y en su bolso lleva su ropa de cambio. Ese día en especial tenía una cara horrible, ojeras, sin maquillaje, un cintillo de tela y el pelo en un tomate. Iba con lentes negros eso le ayudó disimular su cansancio.
Esperaba que su ex, no se diera cuenta que ella estaba ahi, no quería hablar con nadie y así fue. Cuando llego a la estación, bajo rapido y camino. Se adentro al edificio, como si fuera un delincuente, no queria ver a nadie.
Al entrar a la piscina nadó, se relajó y se olvidó completamente de su cansancio. Queria estar asi mucho rato, de espaldas en el agua, solo pateando y sus brazos como flecha por encima de su cabeza, dirigiendo su cuerpo al otro lado de la pista de nado.
El agua refrescaba su cuerpo y su alma, limpiaba sus inquietudes, era lo que mas disfrutaba, nadar sin que nadie la presionará. Luego de ese relajo, se cumplia la hora y debia salir. Su cuerpo se sentia pesado, fuera de la piscina. Volvio a sentir el csnsacio pero era diferente. Agotaba sus ansiedades y limpieba su mente.
En su casillero mantenía sus cosas para preparase y verse bella en el trabajo. Cuando terminó de arreglarse. Salió del lugar y camino hacia el metro. Se colocó los audífonos y va escuchando a Julieta Venegas.
Cuando llego a la oficina, se saca los audífonos y escucho a Pablo saludarla. En esta ocasión, no miró y siguió caminando. Subió las escaleras y saludo a sus compañeros. Siguió caminando a su oficina. Cuando escucha que el director la llama, deja sus cosas encima del escritorio y camins a la oficina de su jefe.
Él le hace muchas preguntas y le cuenta que Pablo pidió permiso para salir con ella el viernes. Además, que ese día harán una salida en la tarde y están todos invitados. Es una despedida de un compañero del primer piso y también asistirán colegas de otros departamentos. En ese momento justo aparece Pablo. El jefe de Alicia lo saluda bien afectivo y sorprendido por verlo en el tercer piso.
Pablo rapidamente, dice.
- Vine hablar con Alicia, para ver algunas cosas de la salida de ayer.
Ella con cara de sorpresa. Lo mira y mira a su jefe. Alicia haciendo un gesto de urgencia, se para del asiento y se retira siguiendo a Pablo.
Luego se desvia y camina a su oficina y Pablo la sigue. La observa detras. Ella está muy bien vestida y su pelo juega al movimiento de su caminar. Pablo la detiene, observa su cara de cansada y le dice.
- Vamos a la sala de juegos. (Eso era la sala de reuniones). Tenemos que hablar.
- ¿Que quieres? Estoy cansada Pablo. Dice Alicia susurrando.
Él le responde.
-Se nota en tu rostro, ¿soñaste conmigo?
Él sin esperar respuesta, la toma de la mano y la lleva. Ella se suelta y lo sigue. Cuando entran Pablo cierra la puerta con seguro. Alicia, con una expresión de enojo, abre sus ojos, y golpea su pierna con la mano.
Al ver esto Pablo se acerca y ella mueve sus manos, tratando de alejarlo. Luego ella le dice, casi susurrando.
- ¿Qué quieres? Te estas volviendo loco. Esto no está bien. ¡Abre esa puerta!
Su pelo caia en su rostro y él se acerca más.
- No te voy hacer nada, ¿porque te pones nerviosa? Solo quería saludarte y verte.
Pablo lo dijo muy seductor, agachandose y mirandola a su altura, con su mano en la mesa y la otra arreglando el pelo de Alicia que caía en su frente. Estaba muy perfumado, bien vestido, su camisa desabrochada, ya que no usaba corbata. Ella se puso colorada y miró hacia al otro lado. Pablo se dio cuenta de que él la hacia sentir incomoda, pero estaba curioso por insistir y ver que ella cedía a sus encantos, se sentia ganador y quería seguir provocando a Alicia.
Esto no va a funcionar se dijo a sí misma. No voy a poder con esta situación.