La Nefilim

D I E C I O C H O

BARRERAS

BARRERAS.

Luna:

Me encanta el plan de Lucas, apenas terminaron las clases me fui corriendo a mi casa para prepararme, tengo mucho por hacer y muy poco tiempo para conseguirlo, todo tiene que salir bien. Me sorprendió demasiado que Angel estuviera de acuerdo con esto, suele ser demasiado quisquillosa o pesimista, pero con eso solo me demuestra que confía mucho en sus hermanos y por primera vez siento que confía completamente en mí, estoy muy feliz porque me dejarán hacer esto por mi propia cuenta.

Una vez lista abro la puerta de mi casa, pero me detengo casi de inmediato, no esperaba ver a Malena delante de mi casa, me mira con sorpresa y no dudo que yo la observe igual. Su mirada cambia en menos de dos segundo, en sus ojos noto molestia y coraje, no debe gustarle que este arreglada para salir, en estos momentos debe pensar que no me afecta para nada mi pelea con Leo, ella no tiene ni idea de lo mucho que me duele que él me ignore como lo hace, pero no por eso dejaré de cumplir con mi deber.

—¿Vas a salir? —dice con molestia.

—Si —Miente, me indica mi ángel—, mi papá necesita que lo ayude en el restaurante, necesita una mesera.

El enojo parece esfumársele de la cara, en serio es una tonta, no tiene ni idea de cuánto me duele que venga a verme, por su culpa Leo está molesto conmigo y solo concentrarme en mi trabajo me hace olvidar un poco el dolor que siento.

—Perdona —Agita la cabeza—. ¿Quieres que te lleve? —Se encoje en su lugar—. No me molesta...

—¿A qué viniste, Malena? —digo desviando la mirada.

Lo último que quiero es verla, sigo molesta y no quiero escuchar nada de lo que tenga que decirme, no por ahora.

—Vine a pedirte perdón, te orillé tanto a planear la fiesta... —Deja escapar un suspiro— tienes todo el derecho a estar enojada conmigo, fui insensible y desconsiderada, debí decirte porque Leo odia tanto su cumpleaños. Pero ya no deberías preocuparte por eso, ya hablé con Leo y acepté toda la culpa, me dijo que mañana hablaría contigo para pedirte disculpas por su manera tan irracional de reaccionar —La veo, se nota que esta arrepentida, no puedo estar enojada con ella—. Hablando en serio creo que el único que hizo mal fue él, debió ser claro desde el principio, a puesto que si tú hubieras sabido esto antes no me habrías apoyado con nada, pero para mañana todo regresara a la normalidad, lo prometo.

Tiene razón en eso último, yo nunca la habría apoyado si Leo me hubiera contado lo que pasó el día que Malena entró a su vida. Vuelvo a desviar la mirada, no puedo creer que haya aparecido en su cumpleaños, solo espero que no lo supiera.

También espero que Leo llegue a perdonarnos de verdad, no quiero perderlo.

—Te perdono —Abandono la puerta de mi casa—. Por favor dile a Leo que no me debe nada, yo fui la culpable, yo accedí a ayudarte a pesar de saber que él no quería nada en su cumpleaños, Leo no se equivocó en nada, la que se equivocó fui yo.

La empujo un poco y salgo corriendo en dirección del restaurante, sin que pueda evitarlo las lágrimas se acumulan sobre mis ojos, me duele tanto haber sido tan impulsiva, me duele tanto no poder estar cerca de la persona que amo.

Jamie:

Me siento completamente nervioso, pero al mismo tiempo estoy listo para hacer esto. Mi querida Luna ya debe estar lista en su puesto, al menos eso espero, no podemos adelantarnos, todo tiene que salir bien. Me pongo a buscar sus pensamientos por el bosque, pero solo escucho a los animales de aquí, esta niña hará que me dé alguna enfermedad crónica.

Tomo mi teléfono y le marco, necesito saber algo de ella, al menos que está viva y que no la han capturado los demonios, Luna no es para nada impuntual. El tercer tono se ve cortado, suelto el aire aliviado, ahora sé que está bien.

—Hola, Jay, estoy en camino, Malena fue a mi casa y me entretuvo un buen rato, lo siento, dame cinco minutos y llegaré a mi puesto, gracias.

Me cuelga sin darme la oportunidad de decirle algo, Luna me hará envejecer antes de tiempo. Me recargo sobre un árbol para poder darle el tiempo que me pidió, veo de reojo a Lu, está perdido en el espacio, me encantaría entrar a su cabeza y saber qué es lo que piensa, pero respeto la intimidad de mis amigos.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.