“R”
Ariadna
Horas después…
El sonido del látex ajustándose en mis manos llena mis oídos, luego de un par de horas mi jefe y otros agentes llegaron al comando con el cuerpo de la víctima reportada en el BPM.
Empujé la puerta de la morgue, el olor a desinfectante golpeo mis fosas nasales. Debo admitir mi nerviosismo al ver a Montalvo cerca del forense, aunque Caterina dijo que debía volver a mi rutina me daba miedo fallar.
Avancé hasta la mesa metálica donde reposaba el cuerpo, completamente descubierto. Creo que nunca dejara de impactarme este tipo de imágenes; el forense— un hombre delgado, de cabello negro y mirada apagada— ya tenía los guantes puestos. Montalvo se encontraba al otro lado, observándome en silencio.
—Varón, cuarenta y tantos—comenzó el forense—. Sin signos de lucha.
Se inclinó ligeramente sobre la cabeza.
—Herida de entrada en la región frontal media. Justo aquí.
El forense nos señala el centro de la frente y no puedo evitar recordar la imagen de la senadora.
—Trayectoria limpia. Sin desviación.
—¿Muerte inmediata? —pregunta Montalvo.
El forense asiente.
—¿Distancia? —pregunto.
—Corta, fue a quemarropa.
Asentí despacio, mi mente maquinaba rápido. De todas las victimas vinculadas a este caso lo único que unía las muertes era el símbolo que el asesino dejaba en su piel.
Di un paso más cerca del cuerpo, inclinándome ligeramente. Observando con detenimiento, cualquier cosa era útil para la investigación. Había algo en mi mente que no encajaba, era un extraño pensamiento surgiendo que no sabría explicar y que no tenía sentido.
—¿El tirador es diestro o zurdo? —me atrevo a preguntar lo que ronda por mi cabeza.
—Con lo que analicé y lo que determinaron en el instituto di Medicina Legale di Milano, puedo asegurarte que el tirador es zurdo.
Fruncí el ceño, algo no estaba encajando con las descripciones que tenía del asesino. Montalvo giró ligeramente la cabeza hacia mí, evaluándome. Ignoré la sensación y bajé la mirada notando la marca característica en todas las víctimas.
Una “R” tallada sobre la piel.
—Incisión superficial—indicó el forense, viendo mi claro interés en la marca—Hecha con bisturí.
—¿Antes o después de la muerte? —pregunté.
—Post mortem. No hay respuesta tisular.
Eso era lo único constante en todo este lío.
—Cuando tenga identificado el cuerpo les avisaremos.
Montalvo y yo nos limitamos a asentir y salimos del lugar juntos. Estando afuera decidí aprovechar el tiempo para hablar con él.
—Señor sobre…—me vi interrumpida.
—Ahora no Fontana, estoy seguro que Caterina mando algún informe. Y que si estás aquí es porque seguirás operando. —dice muy seguro.
—Señor tengo la duda de que no es un solo asesino como creíamos antes—aseguro.
—Pareces segura de dicha afirmación. Que argumentos tienes.
—El forense me aseguró que el tirador es zurdo, pero en el informe de la primera víctima dice que es diestro. Además, las muertes vinculadas a este caso fueron diferentes lo único que los une es la marca y…—empiezo a unir puntos y la idea toma más sentido para mí.
Ni siquiera termino lo que estaba diciendo, ni escucho lo que dice Montalvo. Salgo corriendo dejando a mi jefe con la palabra en la boca, pues debo llegar a mi oficina y revisar todo porque algo me dice que estoy cerca de un dato importante.
Tengo una corazonada de que el asesino que tanto buscamos no es uno solo, sino muchos y me encargaré de resolverlo cueste lo que me cueste.
{ ... }
El capítulo de hoy es corto pero vienen cosas interesantes. Después de dos días sin actualizar he vuelto (la universidad me tiene algo ocupada), hago todo lo posible por actualizar seguido.
Y gracias a todxs los que llegan hasta aqui y le dan una oportunidad a esta historia<3
K.D.Pérez