La Nera Corona

Capítulo 24

Yo me encargo

Alessio

La puerta de madera se cerro con un golpe seco, el eco de los pasos firmes de Fontana se siguen escuchando; es claro que se fue furiosa y eso solo me divierte.

El grato silencio de hace unos minutos fue interrumpido por las carcajadas de mis hermanos y el molesto de Matheo, se perfectamente porque mis hermanos pidieron estar presentes en la reunión junto con Matheo. Lo permití porque en algún momento iban a conocerla, Conti en cambio tiene una expresión de incomodidad, toma el contrato y se retira de la oficina.

—Joder Alessio—Francesca se cruza de piernas—. Estoy segura de que ella quería lanzarte el bolígrafo al ojo o cualquier cosa a la cara.

—Es una mujer interesante—interviene Luca—no hace parte de ninguno de los dos grupos de mujeres que ven a Alessio, ni se intimida ni coquetea. Solo lo miraba como si fuese un molesto insecto.

—Les dije que estaba loca—el imprudente sigue con sus ataques de risa—es perfecta para usted señor.

—¿Cuándo les pedí que opinarán? —los corto.

Matheo carraspea, reacomodándose el cuello de la camisa y mira hacia el techo haciéndose el desentendido.

—Sabes que tenemos razón—Fran le resta importancia—desde que supimos de ella queríamos conocerla y debo admitir que tiene agallas.

—Pues ya la conocieron, ahora suelten el tema—camino hacia el minibar para servirme un trago de whisky—. Tenemos cosas más importantes que tratar.

—Nunca soltaré ese tema señor—promete Matheo—usted se ofreció a ir a su casa o ser su chofer y eso ni siquiera fue lo mejor.

Decido ignorarlo, solo abre la boca para decir tonterías.

—Ya que seguimos hablando de la señorita Fontana, ¿no es arriesgado tenerla tan cerca?

—Fran ella está justo donde quiero que este—digo simplemente.

—Fran te dije que podías relajarte—Luca se encoge de hombros—. Ha pasado tiempo desde la última ejecución, ¿tienes algo en mente?

—Siempre tengo algo en mente.

—¿Cuándo se supone que actuaremos?

—Luego de tener acceso completo a la I.R.M. así sabremos que información tienen sobre nosotros y la usaremos a nuestro favor.

—Y tardarás en ello seguramente—bufa Luca.

—La paciencia es una virtud.

—Si, pero cuando repartieron la paciencia el señor Luca no hizo la fila.

Francesca y Matheo ríen mientras Luca los fulmina con la mirada.

—Esta vez no puedes regañar a Matheo—me dice Fran.

—No pensaba hacerlo—digo ganándome una mirada de pocos amigos por parte de mi hermano y que Matheo ensanche su sonrisa—. La paciencia ha sido nuestra aliada desde hace años no podemos equivocarnos ahora.

—¿Cuándo empezará la instalación en la I.R.M.?

—La próxima semana, una vez que todo este conectado y los cuervos tengan acceso completo al sistema iremos tras Lorenzo Buscetta.

—Ya es hora de que ese traidor pague—murmura Luca, apretando los puños.

—Yo quiero ser quien lo ejecute—pide Fran.

—Lo siento Fran, esta vez lo haré yo mismo—declaró.

Los tres me miran con genuina sorpresa sin embargo deciden no hacer ningún comentario.

—Matheo comunícate con Giorgio, necesito que empiecen a monitorear los movimientos de Buscetta.

—Entendido, señor—Matheo asiente.

—Luca ponte en contacto con Silvano Ricci de ser necesario viaja a Roma, necesitamos nuevas provisiones de armas y los últimos modelos que mande se están desarrollando allá.

—Hoy mismo viajaré.

—Fran tu te quedarás aquí trabajando con las pinturas, tengo algo para ti, pero debemos esperar.

—Con Luca en Roma podré terminar más rápido—bromea ella.

—Extrañaras nuestras sesiones de chisme.

—Me queda Alessio para eso—Fran sonríe dulcemente.

No puedo evitar reírme, Matheo y Luca se me unen haciendo que Francesca se moleste.

—Eso fue grosero—Fran me hace un puchero.

—No tengo tiempo para cotorrear contigo—le digo muy despacito.

—Eres muy aburrido—resopla—. Pero algún día lograré que platiques conmigo de cualquier tontería.

—Cien euros a que no lo logra señorita Francesca.

—¿Tan poco apuestas Matheo? —le dice Luca divertido.

—Me están ofendiendo—chilla Fran.

—Matheo tienes más que asegurado que ganaras, apuesta más.

—El señor Alessio aún no me paga y ya me gasté casi todo el dinero—dice acusadoramente.

Lo miro incrédulo.

—Dices como si te pagara una miseria—enarco una ceja—¿En que carajos te gastas el dinero?

—Es un mal apostador y se compro un Porsche—lo delata Luca.

Ruedo los ojos.

—No hablemos de mis finanzas, apuesto 500 euros entonces.

—Yo no he aceptado ninguna apuesta—refuta Fran.

—¿Quién es la aburrida ahora? —ríe Luca.

—Yo apuesto a que no les daré más dinero si me hacen perder más tiempo—me cruzo de brazos.

Los tres asienten con calma, se levantan en completo silencio y se retiran de la oficina. Me sirvo un poco más de whisky mientras miro fijamente el gran ventanal. He esperado años para este momento, Lorenzo Buscetta tiene los días contados.

[ ... ]

¡HOLA!

He vuelto, creí que en vacaciones sería más fácil actualizar seguido, en definitiva me equivoque jajaja. Que más quisiera que sentarme a las 11AM a ecribir 10.000 palabras...

Espero les guste el capítulo de hoy...

K.D.Pérez<3




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