La niñera del Conde

Capítulo 2

8 años después

—Vamos, rápido niños.

La señora Matilde mueve las manos de un lado a otro mientras señalaba a los niños que se estaban quedando atrás.

—Chicos, muevase no se queden atrás—toma a uno de los niños e intenta acercarlo a la entrada —A la fila rápido.

Poco a poco todos comenzaban a llegar quedándose quietos en dónde les indicaban.

Mientras los trabajadores intentaban dejar todo impecable para la llegada.

—¡Deprisa! Que ya está por llegar.

El último pequeño llega mientras termina de ponerse sus zapatos, Matilde comienza a hacer un paso de lista viendo cada uno de los rostros.

26...27....28....29.....29...

Falta una persona.

—¿Dónde está Violeta?

—Salió temprano en la mañana, dijo que iba a comprar unas flores para decorar la mesa del comedor.

La señora Matilde da un profundo suspiro, temía que por milésima vez la joven pudiera meterla en problemas.

En ese momento sonó el timbre, sin oportunidad de esperar a Violeta, así que abrieron la puerta y comenzaron con la visita.

—Buenos días —dijeron los niños al mismo tiempo mostrando buena conducta y respeto, aunque en realidad eran diferentes.

En el orfanato "Un rayito de luz" cada persona tenían su propia magia e ingenio, la mayoría para hacer travesuras y meterse en problemas.

—Buenos días, niños

El hombre mira a su alrededor detalladamente, pasa su mirada por cada uno de los rincones del hogar para terminar observando a cada uno de los niños.

La directoria comienza a mover su pie izquierdo levemente, mientras juntas sus manos para dismular el temblor que había en ellas.

—¿Me enseñara el lugar?— se cruzo de brazos en espera de una respuesta.

—Si, por aquí—Señala la directora mientras se hace a un lado para permitirle el paso.

El recorrido continúo con naturalidad, el hombre observaba todo con detalle tratando de no perderse ningún detalle, ya que no podía fallar en su trabajo.

La directora poco a poco agarraba confianza conforme explicaba con detalle cada una de las cosas que se hacían en lugar, y sin ningún inconveniente había terminado su paseo con éxito.

—Bueno— se detiene en la puerta del orfanato —Parece tener todo controlado y bajo el reglamento. Muchas felicidades señora Matilde.

La misión para le directora había sido un total éxito, al escuchar esas palabras sintió como su respiración volvía a la normalidad, mientras su corazón latía un poco rápido al mismo tiempo que una pequeña sonrisa se dibujaba en su rostro.

—Muchas gracias, para mí son muy importantes sus palabras.

La emoción no cabia en su pecho, por fin sentía que tantos años de esfuerzo y dedicación en esos pequeños estaba valiendo la prueba, nada ni nadie podría arruinar ese momento.

—Todo su personal es muy responsable y no representa ningún peligro, es por eso qu-...

Y antes de que pudiera terminar con sus elogios, el hombre salió disparado hacia adelante gracias al oportuno, y bastante violento, empujón de la puerta de entrada.

Todo provocado por una pequeña personita que asomaba la cabeza por detrás de la puerta, sosteniendo un ramo de flores con ambas manos, completamente ajena al desastre que acababa de provocar.

—¡Señor inspector! —exclamó Matilde, corriendo a socorrer al hombre, que yacía con la cara completamente estampada contra el suelo.

—¿Está usted bien?

El inspector levantó lentamente la cabeza, un poco desorientado por el golpe.

—Perfectamente...

Matilde lo observó uno segundos y después dirigió su mirada hacia la puerta.

—Perdón, no ví que estaba en la puerta—se intenta acercar al inspector, pero antes de que pudiera estar cerca, se detiene ya que el extiende sus manos para que no llegara.

—N-no se acerque—señala las flores— soy alérgico —comienza a estornudar.

La chica decide dar unos pasos atrás. No quería empeorar más las cosas.

—¿U-usted quién es?

—Ella es Violeta —interrumpe la directora evitando que Violeta pudiera hablar —Se encarga de... divertir a los niños.

Las palabras no eran muy claras para el inspector, pero ¿divertir a los niños?, ¿acaso era algún tipo de payaso o maga?

—¿usted les hace algún tipo de show?

—No, lo que pasa es que yo les cuento historias a los niños, cantamos y jugamos.

Aunque tenía muchas preguntas más, el inspector optó por no hacer más, simplemente quería salir lo más pronto posible, antes de que otra desgracia pudiera ocurrir. Así que sin más que decir, tomó sus cosas, se despidió y salió del orfanato.

Matilde mira a Violeta.

—Eso fue muy peligroso—se cruza de brazos mientras se tensa un poco su quijada.

—Fue un accidente, yo no sabía que iba a estar detrás de la puerta.



#5127 en Novela romántica
#1715 en Otros
#543 en Humor

En el texto hay: romance drama comedia

Editado: 13.09.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.