Déjame saciarme de tu presencia.
Permíteme estar, incluso cuando me quiera ir.
Quizás con una mirada fría me baste,
o con una palabra dulce me quede.
Haz que quiera aceptarte por lo que sos,
aun cuando no te quiero ver.
Seguro con tu labia me convences.
No me dejes darme cuenta de la realidad.
Embriágame con tus palabras,
esas que carecen de verdad,
esas que me permiten fantasear.
Miénteme
y oculta la verdad.
No la susurres,
que si la escucho
no habrá vuelta atrás.
No me dejes volver a casa,
porque si me voy,
me voy a alejar.
Evita que finalmente vea tus hechos
y las promesas que nunca serán.