La Noche Eterna

Inicios Místicos

—Hace setecientos años, el cielo se rompió y la Noche Eterna intentó cruzar. Seres deformes y tétricos empezaron a bajar del cielo, la frondosa sabana que se extendía por el continente se volvió una zona árida, donde las plantas ya no crecen… Pero siete magos surgieron de la adversidad y con todo en contra repelieron la penumbra, con algunos sacrificios de por medio lograron reparar el cielo y restaurar la paz en todo el continente entre ellos estaba nuestro primer Gran Mago Aban que en paz descanse. —El sonido de una tiza golpea el tablero de yeso y una voz grave y fuerte exclama:

—Joven Outsu… Joven Outsu. —El hombre lleva el pulgar hacia su naríz y con la regla en su mano derecha, golpea la parte delantera de la mesa en la cual el joven dormía. Este levanta la cabeza de golpe y dice:

—¡Estoy prestando atención, señor Arnold! —El hombre arquea la ceja y dice:

–-Yo lo veo muy concentrado en besar la mesa. —El joven mira hacia abajo y ve algo de baba en el escritorio y un rosa claro inunda sus mejillas. Los estudiantes a su alrededor lo miran de manera burlona y un cuchicheo está presente en el aula, el maestro suspira exhausto y dice suavemente:

—Hablamos después de clase. —Un “uhhh, van a regañar a grietitas” sale de la multitud de estudiantes y en unos segundos de murmullos, la campana resuena con golpes metálicos. La multitud de niños sale del salón apresurado, empujándose unos a otros y el profesor vuelve a su asiento.

El joven se queda en su mesa y espera a que todos salgan, para poder dirigirse al asiento del maestro; en ese momento el hombre respira profundo:

—Joven Outsu, usted ya tiene dieciséis años y pronto tendrá que irse del orfanato; debe prestar atención a la clase, para que en el futuro usted pueda valerse por sí mismo. ¿Entiende lo que le digo? —El joven asiente y dice:

—Lamento por dormirme en su clase, es que me quede practicando hasta tarde. —El lleva su mano hacia su nuca y el hombre suspira fuerte:

—Te dije que si quieres aprender magia debes tener muchos estudios, no cualquiera puede mantener un círculo mágico. —Outsu baja la mirada un poco y contesta:

—Lo sé… Por eso voy —Levanta la mirada y esboza una sonrisa. —Voy a ser el mago más reluciente del orfanato, tanto que no podrán ignorarme. —El hombre se ríe un poco y murmura un:

—Esa es la actitud, ahora ve a descansar. Mañana vendrán de la capital a evaluar quienes tienen potencial. —Outsu empieza a caminar y se despide diciendo:

—Hablamos mañana profesor. —Después de salir del salón empieza a correr por los pasillos, fotos adornan las paredes, múltiples fotos de huérfanos de años pasados y una imagen de él de niño, separado de sus compañeros, pero él no se detuvo. El suelo de madera es crujiente y vieja pero no dura mucho pasando por ahí ya que él, llega a un patio extenso.

Un árbol con hojas lanceoladas que casi tocan el suelo, son color azúl claro como el mar. El árbol es pequeño, parece estar encorvado y Outsu se posa debajo del árbol. El se sienta debajo del sauce, sus manos tocan la fría tierra faltante de hierba; apoya su cabeza contra el tronco y piensa. “Hora de practicar” levanta su mano y vuelve a ver su mayor temor, las grietas de su piel; él respira profundo y empieza a sentir como la energía fluye por su cuerpo hasta concentrarse en su brazo, sus grietas se expanden y brillan de manera tenue, hasta que un círculo brillante y simétrico se forma, luego otro círculo un poco más pequeño y entre los dos círculos se forman siete estrellas de cinco puntas, de ellas salen líneas que forman un cuadrado y luego se transforman en triángulos. En la parte superior se forma la palabra luz cuatro veces y en ese instante él pronuncia un:

—¡Claritas! —En ese momento del círculo sale una gran luz que ilumina las hojas del sauce, que brillan con una intensidad etérea; parece como un prisma azul. Su boca se abre con asombro pero en ese momento pierde la concentración y el círculo desaparece y la noche llega. Outsu empieza a reír:

—Jaja… jaja, lo logré. —Su cara se pone sería y grita:

—¡Lo logré! —Mira sus manos, sus grietas se cierran y dejan de brillar, están temblando y en un momento una mujer con orejas puntiagudas, vestido marrón y un cabello castaño lo llama desde el orfanato:

—Outsu ven a comer, sabes que no puedes salir hasta tan tarde. —Él camina velozmente hasta la puerta del orfanato, las luces son cálidas, los pasillos están llenos de vida y Outsu dice:

—Gracias por llamarme, profesora Fern. —Ella asiente y ambos caminan lado a lado, el olor a avena recién hecha inunda sus fosas nasales, tras una esquina se encuentra una mesa enorme de madera, en la cual todos los niños de diferentes edades están sentados en fila y hablando entre ellos. Outsu se sienta al lado de la profe y ella empieza a rezar:

—Gran Árbol, protégenos, protégenos de la penumbra y bendice esta comida con tu bendita savia; que estos niños logren tener un futuro. Que den fruto. Ahora pueden comer. —Los niños y adolescentes empiezan a comer la avena rápidamente, Outsu juguetea con la cuchara, come un poco y deja gran parte de la avena y un pequeño niño le dice:

—Grietitas, ¿te vas a comer eso? —Outsu le pasa su avena al niño y decide levantarse y agradece:

—-El Gran Árbol les proteja… —Sale de la sala y se dirige a las habitaciones compartidas y varios pensamientos corren por su mente “no tengo hambre, siento un puño en el estómago por los nervios de mañana” Él se lanza a la cama, tras varias horas de estar acostado un pensamiento lo vuelve a invadir “duerme, duerme y cálmate, mañana dejaras este lugar” su mirada se fija en su carrete de hilo y tras una hora más al fin logra conciliar el sueño.

Las voces de niños se escuchan en el pasillo, corren de aquí por allá y un niño grita:

—¡Es la reclutadora y vino con un dragón! —Los ojos de Outsu se abren de golpe y se levanta de la cama corriendo y ve a los niños corriendo hacia el patio, el corre con ellos y la ve. Un lagarto gigante y piensa por un momento “un wyvern, nunca había visto uno tan grande” de su lomo baja una mujer con un báculo deslizándose por el ala de la bestia, ella en ese momento se acerca al profesor Arnold y dice:



#1195 en Fantasía
#613 en Thriller
#261 en Misterio

En el texto hay: magia, fantastico, fantasy

Editado: 11.07.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.