Hace 8 Años
En la noche de un 24 de junio del año 1910, en el lujoso interior de los aposentos de los reyes de Eriolot, Enrique y Rubí Eriolot, estaban teniendo a su pequeña hija.
Era una hermosa niña de ojos de bello color café claro, pelo castaño y una piel levemente tostada. Ella fue llamada Esmeralda Eriolot, la futuro reina de un reino tan hermoso, prospero y justo como lo era Eriolot… ¿oh no?
Era un día animado, era el cuarto cumpleaños de la princesa de Eriolot, nada saldría mal, todo estaba bien, todo iba bien
— Mira, mami! — exclamó la pequeña niña corriendo a su madre con un gato blanco en sus brazos.
— Oh ¿cariño de donde sacaste ese gato?
— Papá me lo rega-
La pequeña no pudo terminar cuando una explosión al principio pequeña se escucho, seguido de la detonación más grande, que esta vez arraso con parte del palacio. Rubí había sido gravemente herida tratando de proteger a su pequeña niña.
— ¡Rubí!
Alertado Enrique la recogió en brazos, llevándola hasta su habitación, donde la dejaría en la cama, y mientras él consolaba a su princesita los médicos hacían lo posible para salvar a la reina.
Los intentos fueron en vano, ella murió a los pocos días, una noticia que desgarro el corazón de su amado esposo, quien cegado por la ira busco y cazo al responsable, llevándolo frente a uno de los magos, Axel, un mago que según era de los mejores, pero que su descuido desencadenó la muerte de la reina.
Furioso Enrique lo ejecutó y en todo el reino prohibió la magia desde ese fatídico 24 de junio de 1914.
Sin embargo un año antes un evento desestabilizo un reinó entero.
Faltaba poco para que dieran las 12 de la noche, una mujer cuyo cabello era de un tono rojizo, característico de los descendientes de Anne Carmín Sinelair, sin embargo no nos debemos centrar en ese evento. Para eso llegara su momento. Esta joven dama de solo 25 años hacia su mayor esfuerzo para traer a su pequeña hija al mundo, junto a ella estaba su marido, quien intentaba no quejarse del dolor en su mano, el era Ángel, cuyo nombre según su esposa tenia mucho sentido, debido a que era su ángel.
— Vamos señorita, una ultima vez.
La pelirroja hizo un ultimo esfuerzo y con ellos por fin pudo escuchar el llanto de su hija.
Cuando la miro por primera vez supo que era el ser más hermoso del mundo, esos hermosos ojos tal cual una esmeralda, un pelo tan sedoso, pero casi totalmente blanco, únicamente había un pequeño rubio.
Esa noche no seria de felicidad, la noche del 13 de alejandría de 1913, a esa niña poco le durarían sus padres.
— Rápido! ¡Protejan a los reyes y a la princesa!
Los gritos de terror, dolor y horror resonaron esa noche por todo el reino del vino, sus ya tonos tintos, rojizos y brillantes, se tiñeron aún más de rojo. Entre esos tonos estaban los de esa pareja, que dio la vida por su hogar, dejando sola a su hija recién nacida, nacida en un día codiciado, un 13 del mes 13 de un año 13.
— Por favor déjala.
— ¿Debería?
— No te pido mucho, es solo una niña. Por favor, deja a Astra en paz.
— ¿Por qué piensas que lo haría?
— Él lo sabe. Si no la dejas causaras tu ruina. ¡Sabes lo que le hizo a Luzio hace siglos!
El hombre se tenso, ella tenía razón. Lo que le sucedió a Luzio fue, sin duda alguna, de los peores castigos de esa Estrella. El podre sufrió durante dos siglos completos a manos de su captor, la culpa fue de los dos, de él y Luzio. Él debió educarlo bien, debió enseñarle límites, debió advertirle sobre él, debió…
— Debiste decirle quien era esa chica desde un inicio.
— Cállate. — la voz le tembló y dejo ver su inquietud.
— ¿Le tienes miedo eh? — esos ojos morados lo miraron con detenimiento, mientras ella esbozaba una sonrisa burlona.
— Por favor deja de hacer hincapié en eso.
— Margot ¿Dónde estas?
— Tienes suerte, debo irme. Pero recuerda mis palabras. El día donde ella se rompa, ese día tu vida dejara de ser igual por toda la eternidad.
Margot dio medio vuelta y de fue con una mano en su abultado vientre.
¿Cuántos meses tenía mi madre en aquel entonces?
Ahora como soy una buena persona les dejare una pequeñísima advertencia: no confíen en quien no conocen. Me lo agradecerán en un futuro. Aquí nada es lo que aparenta. ¿Quién sabe? Talvez se lleven sorpresas desagradables.
Si me preguntan ¿puedo confiar en un narrador que todo sabe? Simplemente no y mucho menos si soy yo quien escribe esto.
No pregunten quién soy, ni de dónde se tanto. Solo soy la encargada de escribir los sucesos del universo. Quizás me conozcan más delante, cuándo ella crezca.
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conflictos, narrador sospechoso, fantasía de aventura y misterio
Editado: 24.07.2026