La Oscura Verdad del Reino

Capítulo 2: Mis XV años

A los primordiales se les conoce porque nacieron de las estrellas.

Esmeralda

Me desperté por el repentino ruido en mi alrededor, me frote los ojos para quitar las lagañas.

— Buenos días princesa ¿se le ofrece algo?

— No gracias — sonreí de forma tensa — ¿qué día es hoy?

— Hoy es 14 de marzo señorita.

— 14 de marzo… de casualidad ¿sabes si mi padre me necesita para algo?

— De echo si, pero de momento le hemos traído su desayuno, por parte de los cocineros se le pide que seleccione los platillos para su coronación.

— Ah… esta bien, iré cuando pueda y gracias por el desayuno.

Cuando el sirviente se fue suspire y trate de mentalizarme, mi cumpleaños número quince era dentro de unos pocos meses, y con ello mi nombramiento como la princesa oficial de Eriolot. Mi cumpleaños no ha sido el mismo desde mi cuarto cumpleaños, no ha sido lo mismo desde que la ausencia de mi madre, su muerte fue un impacto muy grande para mi y para el reino, perdimos mucho poder desde la reforma mágica.

Articulo 14 de la sección 6 del uso de la magia.

El uso de la magia queda totalmente prohibido, sea cual sea la situación, cualquier habitante de Eriolot que sea encontrado usando magia será seriamente castigado.

Cuando termine mi desayuno entre al baño para darme una ducha rápida, me puse mi típico vestido de siempre, uno de color blanco, con una cascada de seda color azul cielo, até mi pelo en una coleta alta y salí de mi habitación para ir a ver a mi padre.

Los pasillos comenzaban a ser decorados con flores blancas y rosas, mayormente habían dalias grandes, los pilares estaban llenos de guirnaldas de flores, los candelabros dorados con simples velas eran cambiado por unos con flores y velas rosas.

Los cuadros donde aparecía mi madre eran tapados con un tul negro, flores por aquí y por allá, el olor era fuerte, mas no mareante. Al llegar frente a unas grandes puertas de roble el olor a incienso salió un poco, sin mas entre topándome con mi padre mirando a la ventana.

—Am… ¿padre?

—Hija… toma asiento.

—¿Para qué me llamaste?

—Tenemos que discutir tu coronación querida.

Solté un suspiro pesado, detestaba ese día con todo mi ser, era triste y sin vida.

— Pero no quiero eso.

— Esmeralda…

— Es que no, simplemente no me gusta.

Ignorando todos mis sentimientos siguió hablando.

— Tendrás que elegir tu doncella, tu vestido, tu tiara, comida, postres, decoración, invitados.

— Ya hablamos de eso papá, en definitiva no deseó una doncella.

— Muy mal por ti, porque la vas a tener de todos modos.

No lo deseaba, pensar en el simple hecho de tener a una persona sirviéndome personalmente me causaba repulsión, conocía la historia de nuestro reino de pies a cabeza; en libros de historia de otros reinos Eriolot era colocado como el reino de la esclavitud. Quería cambiar ese aspecto, ¿mas cómo?

De mala gana tuve que seguir a mi padre con el sastre, él me tomo medidas para luego mostrarme un catálogo de vestidos: todos pomposos y (a mi parecer) feítos. Uno logro llamar mi atención era de color azul turquesa en el corsé, la falda era de tono plata, en la orilla tenia encajes, la falda, tenia por así decirlo, capas de la misma tela una más corta que la otra, estas terminaban en curvas, mangas caídas y escote de corazón.

— Este me gusta…

— Este es de la colección aurora, lo llevo su bisabuela, señorita.

— ¿De qué es?

— Chitón, tul, seda y terciopelo.

Para nada me emocionaba esto… quiero decir, es el aniversario de la muerte de mi madre, ¿por qué debería estar feliz?

La planeación no fue de mi agrado, todo lo elegía mi padre, invitados, comida, postres, decoración, programa, lo único que elegí fue mi vestido, que a final de cuentas fue él quien eligió el color. Entonces llegamos al tema que no quería: mi sirvienta personal.

— Papá no…

— Tonterías Esmeralda, la vas a tener.

— Que sea mujer.

— Hay una llamada Lirio, ojos verdes, cabello casi blanco… es joven, ¿qué tendrá? ¿11 años?

— Eso es demasiado ¡Joven!

Discutimos un rato sobre eso, no termine muy convencida, pero acepte, a final de cuentas no tenía más opciones.

• 24 de mayo de 1925

— Tu doncella no aparecerá en tu ceremonia, pero si en un acto privado donde demostrara su sumisión.

— Ah… ¿Okey? — eso era perturbador.

Sueños, conforme se acercaba mi cumpleaños tenía sueños cada vez más y más raros, desde como moría, lo que tocaba, hasta mi propia muerte. Mi padre preocupado por esto, rompió sus reglas y me llevo donde una bruja de un pueblo cercano.

— Su hija esta siendo atormentada por mi señor Min, esa chamaquita esta pagando los pecados de su padre.

— ¿Con qué derecho lo dices?

— Soy su única Serafín.

— Pero… los Primordiales no tienen — dude.

— Hay dos tipos, con s y con z, si hablamos de z son herederos de ciertas Deidades y si hablamos de s, son adoradores de un ser celestial.

— ¿Puedo saber tu nombre? — cuestione con curiosidad.

— Alariana.

Al volver papá parecía molesto, por mi parte quise investigar un poco más sobre ese tal Min. En la biblioteca encontré textos sobre los Primordiales, tarde un poco, pero al final encontré lo que buscaba.

“Min

Primordial de los sueños y el futuro.

Tercer hermano.

Psicopatía controlada.

Posesivo, celoso, frío y serio, vengativo.

Con su familia: cariñoso, amable, empático y protector.

Cuando tocan a su familia un completo psicópata.”

¿Había alguien de su familia en los calabozos? O….

— Papá, ¿en el reino hay alguien que tenga por apellido Vid, Tyvet o Melmia?

— Sí, Lily Carmín de Tyvet.

— ¿Tú… fuiste quien la secuestro? ¡Secuestraste a la princesa de Carmín!




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