La Oscura Verdad del Reino

Capítulo 7: Plan de Escape

Lo admito, llegados a este punto nada tenía sentido en mi vida, solo encontraba dolor.

Montañas de oro, joyas, libros, artefactos, báculos y cetros.

Entre estos dos últimos se encontraban dos reliquias de MI familia: el Cetro de la Luna y el Báculo de Millares.

Un cetro amplifica la magia y un báculo permite a los que no tienen magia desarrollada usarla.

En donde estaban estos habían dos coronas majestuosas; una de oro con gemas rojas y otra de plata de gemas azules.

— Oye Li…

— Es Lil… Lirio — corregí sin pensarlo mucho y corrigiéndome de revelar mi identidad.

— Lirio ¿Qué es esto?

Mire a donde señalaba, era una pila de libros, sus títulos estaban en Arcaico, las pastas eran de cuero negro y tenían símbolos extraños.

— Creo que son libros sobre magia o algo así.

— ¿Magia?

— Si Esmeralda, magia. Magia menor, mayor u oscura.

— ¿Y cómo sabes cual es tu magia?

— Esmeralda… la magia mayor solo esta en los celestiales y la oscura en los oscuros. ¿Cuál crees tu que tienes?

— ¿Menor?

Rodé los ojos con fastidio, tome algo del oro y dinero que había y lo guardé.

El báculo y el cetro respondieron a mi sangre y se encogieron a dos cilindros pequeños, los cuales guarde junto al oro, las dos coronas de igual forma.

Tome una daga por si la necesita y escuche un grito… nos acababan de encontrar.

Tome el brazo de Esmeralda y corrimos a una de las salidas.

— ¿Qué pasa?

— Nos encontraron.

— ¿Eso es malo?

— Si nos atrapan adivina quien va a morir.

— Pero…

— No te van a creer, ¿entiendes?

Simplemente guardo silencio, la salida que teníamos más cerca estaba rodeada y ahora nos perseguían por toda la cueva.

Salida tras salida bloqueadas.

Solo teníamos una última oportunidad. Esmeralda parecía a punto de fallecer, yo por mi parte no había agotado energía… aún.

Última oportunidad, provoque un derrumbe en la última salida y así dándome algo de tiempo para pensar, estábamos seguras por el momento.

— ¿Qué piensas?

— Como salir, ahora, calla.

— Pero…

— Calla.

Fuera estaba despejado, saque la daga y rajé nuestros vestidos.

Tome su brazo con fuerza, deje que la puerta se abriera y la jale empezando a correr.

Esquivaba las árboles y las rocas, los constantes ataques de los guardias y tiraba de Esmeralda para que no se quedara atrás.

¿Mi plan?

La salida del reino.

Esquiva.

Corre.

Jala.

Decide.

Salida.

Salida…

¡¿Salida?!

No me di cuenta de cuando la cruzamos pero seguí corriendo, eventualmente solo caminaba.

— ¿Por qué salimos del reino?

— Por que yo quiero vivir.

— ¿Y nuestra ropa?

— ¿No era claro que teníamos que correr? Esmeralda, solo cállate por un momento.

Obedeció, encontramos una cueva en la cual paramos a pasar la noche. Fuera hice una fogata y con un conejo que casé me dispuse a preparar mi cena.

— Dame tu tonta corona.

— ¿Por qué?

— No te pregunté, dámela.

— Bien.

Cuando esta toco mi mano se deshizo en polvo, el cual cayó a las brazas.

Esmeralda se quedo dormida poco después. Yo quede despierta mientras comía y finalmente el sueño me consumió mientras admiraba la constelación de Orión.

¿?

La Celebración del Dimir es muy conocida en Celestia, a la gran mayoría le gusta, pero a otros tantos, como lo es mi caso… la detestamos. No porque sintamos que va contra nuestra naturaleza, ya sabes, divinidad. No, es algo mucho más profundo.

Caída del mal, eso significa dimir, una palabra extraña en mi propia lengua. Se remonta a más de dos milenios atrás; sucedió cuando la Deidad Madre murió y llego el… engendro de Kheuf.

Los Dioses Oscuros y su Deidad tienen su historia, historia que es desgarradora y triste. Jóvenes con futuro corrompidos por el abandono y el desecho. Eso trajo él.

La familia Primordial es la primera a la que no les gusta. Ciel, Hiro, Cornelius; todos ellos pertenecen al lado que “cayó”. En Celestia se es un motivo de celebración por algo que ellos mismos causaron, nosotros vemos humillación.

Ludos nació de Lunil, el hermano predilecto de Luzio. ¿Por qué fue desterrado? Rencor hacia Kheuf, descuido, abandono, favoritismo. Lunil intento asesinar a Kheuf con su propia arma, falló y bueno… fue desterrado al Inframundo y bajo la guía de Hiro llegó a Oscuriti, donde se reunió con Ciel, y creo a los demás Dioses Oscuros.

Ciel, por su parte estaba destinado a ser una deidad. Pero Kheuf es cruel e impaciente. Ciel tenía un avance lento en comparación a sus hermanos. Kheuf lo desterró al Inframundo, cometiendo uno de sus peores errores: no quitarle su poder. Ciel prospero bajo el cuidado de Cornelius, hijo de Hiro; así Ciel se transformo en la primer y única Deidad Oscura, Rey de Oscuriti y figura paterna de Irin.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.