La otra Anna

Capítulo 17

Volví a casa con al sensación de llevar un peso nuevo colgado en el pecho, uno que no sabía donde colocar. Diego y Marcos habían oído los gritos juntos, sentados en el sofá de diego, y ninguno de los dos había hecho nada. No habían ido a comprobarlo, tampoco la habían salvado. Se habían quedado ahí discutiendo entre ellos, mientras al otro lado de la calle alguien discutía con Anna de una forma que ahora, no deberían ahber ignorado.

Marcos me esperaba en la cocina cuando llegué, con una expresión que nor econocí del todo: no era la calma calculada de los primeros días. Era como, vigilancia.

—¿Dónde has estado? — preguntó en un tono que intentaba sonar casual, pero que no lo conseguía.

—Dando un apseo.

—Carmen me ha dihco que et ha vsito salir de casa d eDiego.— Lo dijo sin acusación aparente—Hace más de una hora.

No supe que contestar. Marcos no espero que lo hiciera.

—Sé qie has registrado la casa, Claudia. El despacho, mi tablet, problablemente también las cosas del dormitorio — Su voz seguía siendo calmadam pero había algo debajo, tenso. —. No te lo reprocho. Entiendo que necesites encontrar respuestas. Pero empiezo a preguntarme si no sería mejor que dejaras que la policía hiciera su trabajo, en lugar d eir por tu cuenta conviertiendoa todo el mundo en sospechoso.

—¿Incluído tú?

-Incluído yo. —Se acercó un paso y por primera vez desde que había lllegado aque casa sentí algo aprecido al miedo físico—Pero también incluída tí, Claudia. Porque hay una nota de voz en tu teléfono que yo no he escuchado, pero que Anna mencionó una vez, de pasada, semana antes de morir. Dijo que tenías que dejar de amenazarla.

—¿Qué te dijo exactamente?

—Que le dabas miedo.—Marcos me sostuvo la mirada sin parpadear-. Sus palabras, no las mías. Así que antes de que sigas escarbando en la vida de todos los demás, quizá deberías preguntarte que es lo que tú misma no recuerdas de aquella noche.

Subí a mi cuarto sin contestar, con las piernas temblando de un modo que no podía disimular, y cuando llegué arriba y abrí el cajón donde guardaba las carpetas que me había traído del tarstero, me quede paralizada en el sitio.

Estaba vacío.



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En el texto hay: vioencia

Editado: 23.08.2026

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