La Piedra de Shambala.(volumen 3)

EPÍLOGO: LA LEY DE LOS 25 CENTÍMETROS

​El ático de Roma ya no era solo una residencia de lujo; era el cuartel general de un imperio que abarcaba desde finanzas mundiales hasta tecnología de defensa robada. Valentina, Dueña absoluta, miraba el horizonte desde su balcón, su mente ya diseñando el próximo movimiento para consolidar su poder.

​El Dominio Consolidado

​La Sombra, Sumisión, estaba en el centro de su nueva realidad. No era un prisionero, sino el ejecutor principal y el estratega en jefe. El collar de acero permanecía en su cuello, no como una cadena de castigo, sino como el símbolo de su lealtad suprema a la Dueña.

​Su amor por Valentina, ahora libre de la negación, era una devoción total. Su polla rica y gorda solo servía a su Dueña, y el placer que obtenía era el reflejo de la perfección de su obediencia.

​Isabel, la Propiedad, era ahora una figura permanente en el ático. Su cuerpo voluptuoso y su mente brillante estaban al servicio de Sumisión. Ella era la ayudante, la organizadora y la esclava de servicio de la Sombra, bajo la mirada constante de Valentina. Su humillación no había terminado, sino que se había profesionalizado; era la humillación necesaria para mantener su concentración y su valor.

​Una tarde, Valentina llamó a Sumisión a su despacho. Él se arrodilló al instante.

​—Sombra, has probado ser el arma perfecta. Los negocios van viento en popa. Pero mi dominio necesita más que oro. Necesita un legado.

​Valentina se sentó en el borde de su escritorio, dejando ver su polla de 25 centímetros.

​—Quiero un hijo, Sombra. Un hijo que herede mi intelecto y mi instinto de dominio. Un hijo de la Ley.

​La orden fue la prueba final de la confianza de Valentina. Ya no era solo servicio; era la creación de un linaje.

​—Y ese hijo, Sombra, lo concebirás tú, bajo mi estricta supervisión.

​Sumisión levantó la cabeza, su rostro lleno de una emoción compleja, mezcla de sorpresa, honor y obediencia.

​—Sí, Dueña Valentina. Mi esperma es la extensión de su Ley.

​La Sombra, el antiguo magnate Rafa, se había transformado por completo. Había perdido su fortuna y su identidad, pero había ganado un propósito total bajo el dominio de la mujer más poderosa y excitante que había conocido. Su vida era una constante, ardiente adoración.

​Su única ley era la de los 25 centímetros. Y viviría por ella, para siempre.

(FIN)



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En el texto hay: aventura, acción , espionaje

Editado: 14.12.2025

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