La Pieza

CAP V.I SR. SMITH

Llego a la oficina. Daniel ya está en su escritorio. Me observa con expresión pensativa.

—Parece que alguien tuvo un buen sueño—dice, su sonrisa se alarga al mencionarlo, como si estuviera orgulloso de ello.

—¿En serio? —lo miro con cierta inquisición.

—Sí, te ves como nuevo. ¿Qué hiciste? Yo apenas pude dormir tres horas.

—No lo sé —respondo—Tal vez hoy mi cuerpo decidió aparentar estar más descansado de lo que en realidad dormí.

No sé si quiere preguntarme algo más, pero se queda en silencio y vuelve a su trabajo.

La atmósfera entre nosotros se vuelve un poco seca. Parece un niño de cinco años haciendo berrinche, y eso solo me recuerda una cosa, ya no puedo seguir ocultándole cosas.

El celular de Adan está sobre mi escritorio. Lo tomo y lo enciendo.

El brillo me encandila por un instante, mis ojos tardan unos segundos en acostumbrarse a la luz que emite la pantalla.

No tardo en volver a encontrar la conversación con su padre. Deslizo el dedo para seguir leyendo desde donde me quedé. No falta mucho para terminarla.

10/11/2011

“Adan”

“¿Mande?”

“Dile a tu loca madre que deje de marcarme, por el amor de Dios. Me tiene harto con sus lloriqueos”

11/11/2011

Llamada

“Solo hazlo”

“Bien

Esa fue la última conversación que tuvieron. Mi intriga por lo que dijeron en esa llamada crece con cada segundo que pasa.

—¿Encontraste algo?

—Bueno… su padre lo llamó el día de su muerte. Tal vez podamos interrogarlo con eso.

Daniel solo asiente y sale a hacer una llamada. Me quedo en mi silla, esperando a que regrese.

—Bueno, creo que no hará falta obligarlo—dice al entrar, cerrando la puerta con un suspiro.

—¿Qué ocurrió? —lo miro, confundido.

—El jefe me acaba de avisar que el abogado del señor Smith llegará pronto a la oficina. Al parecer, él ya estaba preparado para esto.

Su mirada muestra un poco de enojo por la situación. Yo solo me digné a asentir.

No pasa mucho tiempo. Apenas unos minutos después, el abogado del señor Smith llega a nuestro despacho. Entra con un aura de superioridad evidente, una mirada arrogante y una sonrisa tan pulcra como molesta.

—Mucho gusto, permítanme presentarme—dice, extendiendo la mano hacia Daniel, sin obtener respuesta—Me llamo Esteban Milkarn, soy el representante del señor Smith. Yo responderé cualquier duda que tengan acerca del tema.

—Muy bien, señor Milkarn, puede sentarse.

Antes de siquiera ofrecerle la silla, el señor Milkarn ya está sentado, con una sonrisa de oreja a oreja.

—Eh… bueno. Tenemos entendido que el señor Smith habló con Adan el mismo día de su muerte, ¿no es así?

—Sí—abre su maletín, saca unas cuantas hojas y nos las muestra—Aquí está la conversación que tuvieron por llamada, y en las últimas páginas se puede observar lo que hizo el señor Smith ese día.

La conversación se limita a un regaño, el señor Smith reprende a Adan por no lograr que su madre deje de llamarlo mientras trabaja y simplemente le da la orden de hacerla callar.

En cambio, las últimas hojas muestran al señor Smith en un bar, visiblemente relajado, con dos mujeres sentadas a sus costados. Su rostro se distingue con claridad, al igual que la hora del suceso: 9:30 p. m. Y otras más en donde se ve que sigue en el mismo estúpido lugar hasta las 3 am.

No podría haber matado a Adan. La hora de la muerte se sitúa entre las 10 y las 12 de la noche. Además, se encontraba en otro estado a 6 horas de distancia lo que haría imposible que viajará hasta la casa de la señora Smith para cometer el crimen y regresar.

—Agradecemos la información. De igual manera, la corroboraremos por nuestra cuenta—me adelanto a decir.

—Muy bien. Entonces creo que eso es todo lo que tengo que hacer aquí… ¿o no?

—Lo sentimos, pero tendrá que quedarse hasta que sepamos que esas pruebas son cien por ciento verdaderas. No le molestaría esperar unas cuantas horas, ¿verdad?

Daniel no espera respuesta, simplemente lo guía hacia la salida para que se quede en la recepción.

—No tenemos nada —mi voz sale tan rápido como Daniel entrando de nuevo a la oficina — Esa evidencia va a ser real y vamos a volver a quedarnos sin nada.

—Lo sé. Es casi imposible que esa información sea falsa. Solo queda esperar, ya hice la llamada y en unas horas nos dirán si es verídica o no —sus ojos nunca se posan en mí —¿Revisaste todos los mensajes de Adan?

—No. Revisé los más importantes, pero aún me faltan como dos conversaciones, no he tenido tiempo.

Me recargo en mi silla y miro al techo.

—En este tiempo de espera las voy a revisar.

—Bien. Si encuentras algo importante, avisa.

En ese “avisa” hace tanto énfasis que me saca una leve carcajada.

No tardo mucho en revisar las conversaciones, pero hay una que me pone en alerta. Una conversación que tal vez debí revisar antes. No hay mucho que ver, parece que la mayoría de los mensajes fueron eliminados. Aun así, mis ojos se mueven con rapidez, leyendo todo lo posible mientras las horas pasan.

Genrison(El loco del salon🤣)

25/10/2011

“No vuelvas”

visto

“Aléjate”

visto

“Muere”

visto

04/11/2011

“En serio, aléjate, déjame en paz”

“¿Podrías dejar de enviarme mensajes?”

“Eres un hipócrita, Adan. Un día todos descubrirán la basura de persona que eres”

“¿En serio? Porque aquí la única basura eres tú."

"¿O acaso desearle la muerte a alguien es algo de santos?”

“Solo aléjate de mi vida”

05/11/2011

“¿En serio?, Adan, ¿qué demonios te pasa?”




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