PARTE II: DICIÉNDOLE A MARCO Y SOFÍA
Decidieron esperar hasta después de cita con doctor para anunciar. Solo para estar absolutamente seguros. Pero urgencia de compartir noticia era casi insoportable.
Dr. Ramírez—mujer en sus cincuentas con manera tranquilizadora y experiencia de treinta años—confirmó: seis semanas y dos días. Debido a fines de mayo, principios de junio.
—Todo luce bien—dijo después de ultrasonido—. Latido cardíaco fuerte. Tamaño apropiado para edad gestacional. ¿Preguntas?
Mil. Pero Adelina comenzó con la más importante:
—¿Puedo seguir viviendo normalmente? ¿Trabajar, hacer ejercicio?
—Absolutamente. Escucha a tu cuerpo. Si algo duele o se siente mal, detente. Pero embarazo no es enfermedad. Es condición. Vive tu vida.
Alivio enorme. Adelina había temido ser tratada como frágil.
Salieron con folder lleno de información, prescripción para vitaminas prenatales, y fecha de siguiente cita en cuatro semanas.
En auto, Adelina preguntó:
—¿Lista para decirle a la gente?
—¿Empezando con...?
—Marco y Sofía. Tienen que ser primeros.
Esa noche, videollamada regular de jueves. Pero esta vez, ambos con energía nerviosa que era difícil ocultar.
Marco lo notó inmediatamente.
—¿Qué pasa? Ustedes dos lucen como si tuvieran secreto.
—Tenemos noticia—dijo Arturo.
—Déjame adivinar. Decidieron que vida de clase media es aburrida y regresan a mansiones.—Tono sarcástico de Marco pero filo genuino de preocupación debajo.
—No. Lo opuesto.—Adelina tomó respiración profunda—. Vamos a tener bebé.
Silencio en pantalla.
Marco se congeló completamente. Luego, lentamente, quitó lentes oscuros—algo que raramente hacía. Ojos ciegos pero húmedos.
—¿Dijiste... bebé?
—Sí. Seis semanas embarazada. Debido a fin de mayo.
—¿Vas a ser padre, muchacho?
—Parece que sí.
Marco puso cara en manos. Hombros temblaron.
Sofía apareció en pantalla, empujándose junto a Marco.
—¿Qué está pasando? ¿Por qué Marco está... espera, ¿está llorando?
—Van a tener bebé—logró decir Marco, voz espesa.
—¡¿QUÉ?!—Sofía gritó tan fuerte que probablemente vecinos escucharon—. ¡¿BEBÉ?! ¡Oh Dios mío! ¡OH DIOS MÍO!
Estaba llorando ahora también, abanicándose cara dramáticamente.
—¿Cuándo? ¿Cómo están? ¿Cómo te sientes? ¿Necesitas algo?
Preguntas salieron como ametralladora. Adelina respondió las que pudo. Arturo llenó detalles médicos.
Marco finalmente recompuso suficiente para hablar.
—Vas a ser padre. Jodido padre. ¿Recuerdas cuando te conocí? Eras desastre jugando al pobre, sin idea de qué importaba realmente. Y ahora...
—Ahora voy a ser responsable de vida humana—completó Arturo—. Aterrorizante.
—Lo harás bien. Ambos lo harán.—Marco se limpió ojos, volvió a poner lentes—. ¿Dónde tendrán bebé? ¿Allá?
—Sí. Hospital local. Dr. Ramírez es excelente.
—Bueno. Bien que no vayan corriendo de vuelta a hospital de lujo en capital.
—Ni siquiera cruzó nuestra mente—dijo Adelina honestamente.
Sofía se inclinó hacia cámara.
—Iré. Cuando nazca bebé. Estaré allá. No para tomar control—ustedes son padres. Pero para ayudar. Primeras semanas son brutal. Necesitan sueño, comida, alguien que sepa qué están haciendo.
—Sofía, no tienes que...
—No me digas lo que tengo que hacer.—Sonrió para suavizar palabras—. Eres familia. Y familia apoya. Fin de discusión.
Arturo sintió emoción abrumadora.
—Gracias. En serio.
—¿Daniel y Camila están ahí?—preguntó Adelina.
—¡CHICOS!—Sofía gritó fuera de pantalla—. ¡VENGAN AQUÍ!
Ambos aparecieron, confundidos por urgencia.
—¿Qué pasó?
—¡Tío Arturo y Tía Ade van a tener bebé!
Daniel y Camila explotaron en celebración. Preguntas, exclamaciones, ofreciéndose a visitar cuando bebé naciera.
—Voy a ser primo honorario—declaró Daniel—. Enseñaré a bebé sobre tecnología.
—Y yo sobre arte—agregó Camila—. Bebé tendrá mejor educación cultural.
Risas. Amor. Conexión a través de distancia.
Cuando terminó llamada hora después, Arturo y Adelina se sentaron en silencio cómodo.
—Marco lloró—dijo Adelina eventualmente.
—Lo sé. No creo haberlo visto llorar antes. Ni siquiera cuando Elena murió.
—Esto significó algo para él.
—Significa continuación. Legado. No de dinero. De valores. De forma de vivir.
—¿Crees que es presión? ¿Vivir de acuerdo a valores de Marco?
—No presión. Responsabilidad. Y privilegio.
Editado: 14.01.2026