POV Emine
Me muevo incómoda en la cama al escuchar el celular sonar cerca mío. Tiro una de las almohadas hacía un lado fuera de la cama como si asi pudiera apagarlo y por un momento se detuvo.
—Oh gloria a Dios—musite volviendo a arroparme con la sábana hasta la cara pero, volvió a sonar otra vez—rayos—quito la sábana de encima de mi y me levanto con un poco de fastidio a tomar el celular y cuando veo la pantalla veo que es Jian y frunzo el ceño—alo.
—¡Emine!—vocifera y yo alejo el celular de mi oído—necesito tu ayuda—dice y yo bostezo.
—¿Sabes que hora es?—le digo queriendo que reflexione y se arrepienta de llamarme y cuelgue rápido.
—Sí, son las siete en punto.
—Sí, adiós.
—¡No, espera!
—Oh, ¿qué pasa ahora?—me gustaría seguir durmiendo y miro mi cama queriendo estar allí otra vez.
—Necesito tu ayuda con algo relacionado con el videojuego—me dice.
—¿Se te olvida que yo renuncié a ese trabajo?—manifiesto y escucho un suspiro.
—Lo sé Emine pero, realmente necesito tu ayuda en esto.
—Pídeselo a otro programador o haz que contraten a otro y ya déjame dormir—iba a colgar cuando...
—¡Un muchacho está atrapado en el videojuego que creamos y no puede salir!—lo escucho decir rápidamente.
—¿Qué dices?—se me va el sueño de golpe.
—Un chico entró a probar ese videojuego para ver si se podía vender como producto y ahora no sale del juego y pensé en pagar el juego o desconectarlo a él...
—Umm—pienso en que podría ser y me pongo a acomodar la cama con el celular agarrado.
—Pero, como es un videojuego de realidad virtual y podría ser peligroso.
—¿Intentaron reiniciarlo?
—Sí, lo hicimos y le salió sangre a él por la nariz y nos asustamos aparte de que tampoco despertó o salió del juego.
—Rayos.
—Necesitamos que vengas Emine.
—Bien, iré para allá lo más rápido que pueda—cuelgo y voy al baño me cepillo los dientes y lavo mi cara.
Me miro al espejo mientras me peino mi cabello largo ondulado de color castaño y veo mi reflejo, piel de color blanca con ojos de color café, observo la hora en el celular—rayos debo apurarme—dejo de mirarme y voy al cuarto a cambiarme de ropa.
Abro el closet y cojo lo primero que encuentro que es un vestido rosado holgado que llega hasta el tobillo con mangas largas y después de ponermelo tomo las llaves del auto y salgo pitando.
Cuando llego al lugar veo a Jian dando vueltas de un lado a otro frente al computador—por fin llegas—dice y parecía muy preocupado.
—Sí, ¿donde está la persona?—señala detrás del computador y me acerco con Jian siguiéndome.
Vislumbro a la persona sentada a la silla con los lentes puestos los cuales estaban conectados con cables a la silla y parecía que la persona que estaba allí era un hombre—esa persona es...
—Es un chico, se llama Yichen.
—Bien.
—¿Qué haremos Emine?—dice Jian con los dedos en la boca.
—Tal vez deba pasar de nivel o solo simplemente...
—Simplemente...
—Tendría que ganar el juego y así probablemente podrá salir de allí—dije y Jian frunce el ceño.
—Ha pasado como una hora o más y él no ha salido. ¡No podemos dejarlo todo el día conectado!
—Ya, cálmate—trato de tranquilizarlo—podría ser que necesite ayuda para ganar y uno de nosotros tendría que entrar para así ayudarle—Jian me mira fijamente.
—Yo-yo tengo que realizar algunas tareas que me faltan...
—Rayos, no podrá ser que quieres que entre ahí.
—Bue-eno...
—Umm—me pongo a dar vueltas de un lado a otro para pensar y ver que otra cosa podría hacerse sin que me metan tanto en esto—¿no hay más personal que pueda hacerlo en vez de hacerlo yo?
—La verdad es que aún los demás están de vacaciones.
—¿Lo dices en serio?—Jian asiente con la cabeza.
—Y si lo piensas es mejor que vaya uno de los programadores por si ocurre alguna otra cosa dentro del juego o un inconveniente y otro se quede afuera por si se va la luz o algo y tu conoces bien el juego. Así que, la mejor persona por ahora para ir ¡eres tu!
—¡Bien!, yo iré y le traeré de vuelta como pueda y haré que gane el juego—Jian sonríe—pero, si nos ocurre algo...—miro al suelo.
—Tranquila, ¿no crees tu en Dios?—asiento con la cabeza—entonces, confía en él—voy hacía el asiento que está a la par de Yichen y cuando me siento que voy a ponerme los lentes se me acerca Jian.
—Ten cuidado Emine.
—Lo tendré—me pongo los lentes y entro al juego.
Entonces, veo un gran patio con muchos árboles y el cielo de color azul claro como si fuera la misma hora que la realidad—¡malvada, te voy a matar!—dirijo mi mirada hacía mi lado derecho y vislumbro un hombre con una espada acercándose a mí con gran enojo.
—¡Ah!—no pude evitar vociferar de la sorpresa—¿en qué lío me he metido?—dije en cuanto veía a este hombre venir a mí.