POV Emine
Doy unos pasos fuera del lugar que estaban los demás y cambia todo, es como si hubiera cambiado de escena y me veo en lo que parece ser una cocina lo supuse debido a que estaban preparando comida y cortando alimentos.
—Ah mi señora, ¿en qué puedo ayudarla?—una chica se me acerca y yo pienso en que estaba pasando porque cambió de escena así tan rápido.
—Eh...—no estaba segura de que debía hacer.
Miro la comida que está embrujada que tengo en la mano que es una manzana roja—¿qué tiene ahí mi señora?, ¿quiere que se la corte en varios pedazos?
—La verdad es que...—la veo agarrar un cuchillo y me quita rápidamente de la mano la manzana.
—No se preocupe yo se la cortaré y se la serviré en un plato—la veo hacer todo lo que dijo y me pasa el plato con la manzana servida y yo lo agarro y salgo de ahí.
—Debo deshacerme de esto sin que nadie se percate y tampoco lo coman y mueran y se arme un gran alboroto—miro hacia los lados para ver donde podría botar esto y no se me ocurría nada hasta que veo a Matnus venir a mí con una gran sonrisa.
—Con que ya está listo—lo miro y parece notar mi preocupación pues, me agarra la mano donde estoy agarrando el plato—debes hacerlo y si no lo haces serás como una traidora para nosotros—lo veo fruncir el ceño al yo no decir nada—¿qué te pasa amor mío?
—Mejor llámame Emine solamente—me suelto de su agarre—y sí, entiendo las consecuencias o lo que pasará si no lo hago.
—Ve a hacerlo ahora entonces que debe estar cerca del río meditando o algo así que yo te estaré vigilando por si pasa algo que lo pueda estorbar todo—me señala el lugar y yo voy hacía allá con Matnus detrás mío.
—Oh Dios, ayúdame porque si le doy esto a Yichen podría...—me viene de pronto algo a la mente y miro la comida mientras sigo caminando pues, ya sabía lo que debía hacer—está comida que llevo en el plato toda palabra dicha para que cause muerte con este alimento sea dejado sin poder en el nombre de Jesucristo—lo dije en voz baja para que Matnus no me escuchara pero, confiando en Dios voy a dársela aún así para que coma.
Llego a lo que es un río y veo a Yichen sentado en una gran piedra mirando el cielo.
Me siento a su lado y se voltea a verme—¿con qué estas aquí?—dice y yo también miro el cielo que se veía tan bonito todo azulado claro.
—Te traje esto—le paso el plato y él toma de una vez un pedazo llevándola a la boca. Volteo hacía atrás y miro a Matnus detrás de un arbusto sonriendo grandemente.
—Puedes comer también—dice Yichen después de haberse comido varios pedazos de la manzana.
—Gracias pero, ahora no apetezco—siento que me golpean con una pequeña piedra el hombro derecho y volteo tratando de no ser tan obvia y veo a Matnus señalando el río y a Yichen—hoy está muy bonito para nadar ¿no lo crees así príncipe?—él deja de comer y lo veo sonreír.
—Tienes razón—se pone de pie de pronto y dejando el plato en la piedra se quita parte de su vestimenta y yo trato de mirar a otro lado y así no verlo semi desnudo—nadaré un poco—se tira al agua y yo me pongo de pie—deberías venir, está el agua muy fresca.
Él se sumerge y pasaban varios segundos y no lo veía salir—¿príncipe?—me acerco al agua y no lo miraba salir—¡príncipe!—me comencé a angustiar—¿será que no se rompió el embrujo y ya murió?—pensé—no Jesucristo es más grande y poderoso así que...—lo veo salir interrumpiendo mis pensamientos y me lleno de alivio.
—Puedo durar varios segundos, ¿verdad que sí?—vislumbro a Yichen sonreír como si estuviera presumiendo o algo así.
—Eso pude notar príncipe—le digo y lo veo salir del agua.
Yo me hecho para atrás para que no me moje poniéndome de espaldas a él y no verlo así como estaba—Emine—oigo que me llama.
—¿Si?—me volteo y doy de frente contra su cuerpo todo mojado. Yo para no tocarlo más me hecho hacía atrás rápidamente y resbalo casi cayéndome pero, no me caí porque Yichen me sostuvo y me trajo hacía su pecho.
Estábamos como abrazándonos y nos encontrábamos muy juntos demasiado juntos . Trate de romper el abrazo pero, Yichen me apretaba hacía sí.
—Espera solo un poco pues, es agradable estar así—lo permití solo por esta vez.
—La verdad es que no era tan desagradable—pensé en mis adentros.
Pasaron varios minutos y luego, se alejó de mí y se puso su ropa—vamos a cenar con mi familia así que, ya lo sabes para que te prepares—dijo Yichen.
—¿Me prepare como?, ¿realmente es tan grave o difícil estar con ellos?—manifesté y lo veo sonreír.
—Ya lo verás—fue lo que dijo.
—Entonces, debo actuar a su favor todo lo que pueda para que lo nombren rey entre sus hermanos—pensé. Pero, la verdad es que no sabía que era lo que podría ayudarle.