POV Emine
Después de que pasó lo del terremoto Yichen salió a ver alrededor de donde vivimos los heridos que había con uno de los siervos que estaban con nosotros debajo del árbol.
—Tu, quédate aquí por si vuelve a temblar la tierra otra vez hasta que yo vuelva—me dijo él.
—Oye, espera...—se va sin que yo le terminara de hablar.
—Señora, tome asiento encima de esta piedra y relájese—manifiesta una de las siervas.
—Bien—le hago caso y empiezo a pensar que fue lo que pasó para que en el juego sucediera tal cosa como un terremoto y además de todo murieran algunas personas—¿será una falla del juego?—pensé—lo hicimos perfectamente y también Jian debe estar mirando todo en la computadora, como va todo—pensé en mis adentros—tranquila Emine, en el peor de los casos podría ser un virus...—estaba pensando en esto hasta que viene una de las siervas que había venido con Hua.
—Se-señora—parecía como si hubiera estado corriendo algo apresurada por como le faltaba la respiración.
—¿Qué es lo que pasa?—me pongo de pie y la ayudo a tomar asiento en dónde yo estaba sentada.
—Su-sucede que...—decía y no terminaba de hablar y mandé que le trajeran un vaso de agua fría.
—Toma, bebe esto y te sentirás mejor—le digo.
—Gracias—me hace caso y se lo bebe. La veo respirar profundo después de terminar—tengo algo que decirle y es muy importante—la miro extrañada.
—¿Si?, ¿de qué se trata?—no podía imaginarme ahora que podía ser.
—Es sobre el reinado del príncipe Yichen—dice y le prestó toda mi atención.
—Te escucho, habla sierva—tenía que saber que era.
—Él va a ser quitado sucesor por Yixang debido a las muertes que hubo y van a ser una reunión con su ma ...—la veo ponerse de pie sin terminar de decir lo que estaba contando y se pone las manos encima del estómago y luego, cae al suelo.
—¡Sierva!—me acerco a ella deprisa y la zarandeo un poco por los hombros—¡sierva!, ¡¿qué es lo que ibas a decir sobre la reunión?!—la zarandeo otra vez con más fuerza pero, no se movía.
—Señora—escucho a una de las siervas que estaban cerca mío llamarme. Se acerca más hasta estar a mi par y mira la mujer en el suelo.
—¡Vamos!, háblame—quería saber para poder salir de este juego ya y no solo quería saber sino, que tenía yo que saberlo.
—Señora, ya suelte la pues, está muerta—dice la sierva a mi par.
Me pongo de pie y pienso en que era lo que ella iba a terminar de decir—una reunión, ¿con quién?—era lo que tenía que saber y miro otra vez a la mujer muerta en el suelo—de seguro la mataron a propósito sabiendo que iba a venir a hablarme—dije en voz alta.
—Pero, ¿quién señora?
—Eso es lo que no estoy segura ahora mismo. Aunque tal vez fue...—manifesté—tal vez envenenaron el agua que ella bebió una persona infiltrada entre los nuestros que está de parte de Yixang—pensé en mis adentros pues, podía ser está misma chica que está conmigo y hasta podría asesinarme por igual—rayos, tenemos que salir de este juego antes de que nos pase algo a Yichen y a mí.
—Señora, ¿de qué juego habla?—parece que lo dije en voz alta.
—Eh, ¿dónde está Yichen ahora mismo?—tengo que infórmale de esto que ocurrió y tomar algunas medidas preventivas principalmente en los alimentos.
—Déjame preguntarle a uno de los siervos mi señora—se va rápidamente a buscar a uno de los siervos.
—Tal vez Matnus sabe algo—pensé mientras caminaba de un lado a otro—no puedo decirle que harán una reunión porque, procuraría ir siendo este el tío de Yichen—continué con mis pensamientos—será mejor ir al palacio pero, si vamos no ayudaría en nada eso. ¡Ah!
—¿Qué te pasa Emine?—escucho la voz de Yichen hablarme.
—¿Estás bien?—me acerco a él y lo miro de arriba abajo—no te ha pasado nada, ¿verdad?
—Yo estoy bien. Pero, ¿por qué lo preguntas?—lo veo fruncir el ceño.
—Sucede que alguien vino a darme una información relacionada con una reunión que se va a llevar a cabo y será para quitarte de ser sucesor para poner a Yixang y ella no terminó de decirme pues, murió y tenemos que hacer algo y ...
—Cálmate Emine—me agarra de los hombros y respiro hondo.
—Tenemos que hacer algo, tal vez ir para hablar con su majestad y explicarle que las muertes no tienen nada que ver contigo sin embargo, puede no funcionar...
—¿Y qué tal si vamos de forma encubierta allá fingiendo ser siervos y escuchar lo que dicen para saber cómo actuar Y si es cierto lo que te dijo?
—¡Oye!, esa es una buena idea. Hagamos eso pero, tiene que ser ya.
—Bien—Yichen le pidió a uno de los siervos que le prestaran su ropa y nos vestimos y salimos rumbo al palacio.
—Como va a salir todo esto—pensé en mis adentros mientras íbamos allá—Dios, ayúdanos—dije cuando llegamos y estamos frente a la entrada.