La portadora de la verdad

Capitulo 12

POV Emine

Me pongo de pie y Yichen se me queda viendo—¿qué haces?, agáchate—dice por lo bajo jalandome por el brazo atrayéndome hacía él.

—Déjame, tengo que hacer algo pronto o sino...—manifiesto y casi me pongo a llorar por la situación pues, quiero terminar con todo esto ya y el general se me acerca y me toca el hombro.

—No te preocupes, yo y el príncipe pensaremos en algo así que, quédate quieta ahí donde estas—me dijo y respiro hondo.

—Puede que tal vez los dioses no estén de acuerdo conmigo pero, mi decisión ya fue tomada desde hace un tiempo y es que quise que Yichen fuera rey pero, dada las cosas para que yo no tome por nada las palabras de ustedes y las tome en cuenta, habrá un exámen para elegir al próximo rey—dice su majestad y yo me quedo por ahora más tranquila—asi probaremos la capacidad de mis hijos y de quien de verdad puede ser realmente rey—escucho murmullos—¿están de acuerdo todos?

—Eh, si su majestad—oigo a Matnus responder.

—Bien, hemos terminado por hoy—todos comienzan a salir del lugar.

—Debemos irnos Emine—me dice Yichen.

Nos vamos por otro lado y en el camino comienzo a pensar—¿realmente tomó una decisión acertada su majestad?—no podía evitar llegar esto a mis pensamientos—y Matnus que aceptó tan fácilmente. Hay algo que no está bien, ¿por qué habrá aceptado?—pensaba en mis adentros—debe tener algo planeado eso es seguro.

—Emine—me llama Yichen quien estaba tomado de mi mano.

—Si, ¿qué pasa?

—De verdad no te preocupes que todo saldrá bien—me dice con una sonrisa.

—¿Por qué lo dices?, ¿se me nota tanto la preocupación por el asunto?

—Realmente sí, llegaste hasta a apretar mi mano.

—Oh, lo siento—me suelto de su agarre.

—Bien, príncipe. Ya llegamos a su hogar ahora sí no me necesita me iré a resolver algunos asuntos que tenía que resolver.

—Puedes marcharte y gracias por haber ido con nosotros.

—Estoy para servirle—se marcha y yo y Yichen quedamos solos en el patio.

Nos sentamos en una piedra—¿estás mejor?—me dice Yichen y yo lo miro.

—Eh, la verdad es que...—manifiesto—¿qué le digo?, ¿qué no confíe en su hermano o en su tío?, ¿no creerá que es algo malo lo que le digo?—pensé en mis adentros.

—No debes preocuparte, yo me preparé y pasaré el exámen y todo saldrá bien ya lo verás—me dice y cuando lo miro me da una cálida sonrisa.

—El problema es Matnus y tu hermano. No confío en ellos dos pueden hacer algo...—miro al cielo queriendo que Dios me diga que se debería hacer.

—¿Por qué crees que mi tío Matnus haría algo contra mí?, sacando a mi hermano fuera claro está pues, él es un caso aparte—volteo a verlo.

—Tu tío...—¿le digo la verdad?—tu tío...—él me mira fijamente esperando que hable—no creo que sea buena persona y quiera lo mejor para el reino lo cual, debería elegirte a ti por sobre todo y no a otra persona si es que quiere lo mejor para su nación.

—Me halagas Emine al escucharte que pienses tal cosa sobre mí, ¿pero, realmente crees que seré un buen rey?—me sorprendo al oírlo decir esto último pues, no me lo esperaba que dijera eso.

—Creo que serás un maravilloso rey—tomo una de sus manos y la aprieto ligeramente—lo serás ya lo verás.

Pasan las horas y mientras yo y Yichen hablamos sobre algunas cosas como por ejemplo, que me gustaba hacer en los días nublados y mi tiempo libre y mi respuesta fue, orar.

—Orar es lo mejor del mundo y adorar a Dios—le decía—es una forma de conectarte con Dios de gran manera y que te ayuda a estar más fuerte espiritualmente y te ayuda a ser menos carnal.

—¿Cómo así menos carnal?—me pregunta Yichen.

—Que te haces más espiritual o para que entiendas mejor más sensible a lo del mundo espiritual al hacer esas cosas. ¡Oh!, ayunar ayuda muchísimo a eso junto con orar es un arma poderosa para derribar al enemigo—me pongo de pie—¡eso es!, ayunaré para que pueda salir todo bien el día de tu exámen ja,ja,ja—Yichen me mira como si se me hubiera salido un tornillo.
_________________________________________________

Pasan los días y llega el día del exámen en el cual, estaban todos los hermanos de Yichen y yo en ayunas me encontraba más en paz pero, sabía como en mi espíritu que algo iba a pasar aún así solo que, yo no sabía hasta el momento que era.



#5333 en Otros
#10449 en Novela romántica

En el texto hay: romance, espiritual, antiguachina

Editado: 25.02.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.