POV Emine
Cuando llegamos al palacio los siervos de su majestad nos reciben y nos llevan a una sala a Yichen y a mi—¿estás nervioso Yichen?—le pregunto al verlo para saber si podía tranquilizarlo un poco de alguna manera.
—No realmente—me observa a la cara como examinándome—¿tu...lo estás?
—Eh, yo... —tal vez se ponga nervioso si le digo que si—la verdad es que si, solo un poco—dije siendo sincera con él.
Cuando termine de hablar ahí mismo entró Yixang junto con su esposa Hua y más detrás llegó ¿Matnus?—¿qué hará aquí?—pensé—Matnus no puede tomar el exámen por la edad que tiene así que, ¿para qué vino?, ¿y por qué vino con Yixang?—pensaba en mis adentro—y noto que ellos dos estaban hablando él y Yixang bajito, muy bajito que yo no podía escuchar y tenía que saber que estaban planeando.
—Oye, Yichen. ¿Logras escuchar algo de lo que dicen Yixang y Matnus tu tío?—él se voltea a verlos.
—La verdad es que no—fue lo que me dijo.
—Rayos—no pude evitar decir y miro al cielo por la ventana del lugar mientras van llegando más personas—Dios, ayuda a Yichen a pasar el exámen y haz que salgamos con bien de este juego y frustra toda artimaña del enemigo incluyendo a Matnus y su hermano Yixang—oré en silencio en mi mente.
—¿En qué piensas Emine?—me pregunta Yichen mirándome fijamente.
—Estoy pidiendo a Dios por ti es decir, estaba orando para que salga bien todo y...
—Ya es hora de ir a sus asientos a tomar el exámen—dice uno de los siervos de su majestad.
—Debo irme Emine, sigue pidiendo a Dios por mi y tranquila que si él realmente existe todo saldrá bien.
—¡Ahora!, es momento de irse príncipes—dice el siervo.
Yichen se me acerca y toma mi cara entre sus manos y deposita un beso en mis labios—nos vemos más tarde—dice y se marcha rápidamente y yo estoy como asombrada porque, no me esperaba que él me besara en ese momento.
—Ah, si sigue haciendo eso hará que me acostumbre a esto—dije y Matnus se me acerca con una sonrisa.
—No te preocupes mujer mía, pronto ya no tendrás que soportar esas cosas de parte de Yichen—me dijo—el exámen de Yixang será uno de los que sacará la mayor nota pues, el que corregirá el exámen está de parte de nosotros.
—¿Ah?
—Vamos, que ya no tendrás que sufrir y soportar de ese hombre todas las cosas que te hace—lo decía como si yo sufriera por ello y la verdad no era así aunque, tal vez no me gustaba mucho que lo hiciera.
—¿Está vendido el juez o el que corregirá el exámen?—le pregunté. Tenía que estar segura para ir a su majestad y decirle que cambie el examista porque, estaba vendido.
—Correcto, así es.
—Rayos—salgo pitando del lugar en busca de su majestad y mientras salía escuché a Matnus decir que, que me pasaba y yo solo salí rápido sin mirar atrás—¡oye!—detengo a uno de los siervos que llevaba algo en la mano.
—¿Qué sucede señora?—se voltea a verme y era una mujer.
—¿A dónde llevabas eso?—señalo las tasas con la bandeja que llevaba en mano—¿y dónde está su majestad?
—A los aposentos de su majestad llevaba esto y su majestad está doblando a la derecha. Está sentado en la sala con su reina, ¿por qué lo pregunta?
—Asuntos que....—no podía decirle para que era exactamente—solo, dame eso y yo lo llevaré por ti—tomo lo que llevaba en mano.
—¡No!, espere—la sierva me perseguía queriendo quitarmelo—si su majestad lo sabe que usted lleva eso y no yo podría matarme—manifiesta.
Me detengo de golpe—oh, lo que dice puede ser cierto—dije—no te preocupes le diré que yo quise llevárselo en tu lugar así que, tranquila no morirás. No hoy por mi causa.
—Bien. Pero, déjeme acompañarla al menos—fuimos juntas y encontré a su majestad el emperador sentado mirando al suelo con una mano tocando sus cejas.
—Saludo—salude como me enseñaron mis padres al entrar a algún lugar y así, hacer saber que yo había llegado.
Pongo las tasas con el te en la mesa y el emperador me mira—¿pero, qué es esto?—dice al verme poniendo las cosas en la mesa y parecía no gustarle nada.
—Señor emperador, vine a decirle algo sin embargo, antes pensé en servirle yo misma una tasa de te así que, no culpe a la sierva pues, yo quise llevárselo en su lugar—le sirvo el te en la tasa y se lo paso y él se me queda viendo como extrañado.
—¿Qué pasa?, ¿le fue mal en el exámen a Yichen?—me dice él.
—De seguro le irá bien solo que, recibí una información algo preocupante y que no podía dejarlo pasar sin decirle al emperador—da un sorbo y me mira.
—¿Y eso qué es?
—Lo que pasa es que el examista está vendido me dijo una persona de quien se puede decir que no me mentiría con respecto a eso—él empieza a toser y yo pensé en si estaba haciendo lo correcto.