La portadora de la verdad

Capitulo 15

POV Emine

—Yichen—lo llamo mientras nos dirigimos a la sala a tomar el té pues, quería agradecerle por ayudarme.

—¿Qué pasa?—dice sin mirarme.

—¿Estás molesto?—le pregunté y toma la tasa de té y toma un sorbo—tal parece que sí—pensé.

—Tal vez—fue lo que respondió al cabo de un par de segundos.

—Bien—digo—¿está molesto por qué Matnus iba a golpearme o por qué descubrió que tenía algo con él?—pensaba en mis adentros y quería saber pero, no me atrevía a preguntar.

—¿Mañana darán los resultados del exámen?—dije .

—Si—dice de forma cortante y me dolió un poco eso.

—Yichen, yo realmente no tengo ninguna relación de verdad con Matnus y si me reuní algunas veces con él fue para saber que planeaban contra ti—ya, lo dije y él voltea a verme.

—Esta bien.

—¿Es todo lo que dirás?—digo y él vuelve a tomar el té—rayos, ya es suficiente. Debo intentar decirle que está en un videojuego y que trato de ayudarle.

—Yichen, tienes que saber algo.

—¿Qué?—parece ser que está muy molesto aún, tengo que arreglar esto pues, no podemos estar así.

Además, la palabra dice en Romanos 12:18 Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres.

—Lo que pasa es que...—lo miro buscando las palabras adecuadas para decirle la verdad—estamos en un juego y Jian que es el programador de este juego hizo que yo fuera amante de Matnus que quiere dañarte. Entonces, sucede que entraste al juego y no podías salir y no encontramos otra manera de ayudarte a salir que haciendo que ganes el juego.

Por tanto, yo tuve que entrar al juego y resulta que soy el personaje que es tu esposa y amante de Matnus solo que, yo no planeaba actuar como tal con Matnus sino, que, solo estaría en sus reuniones para descubrir que planeaban en contra tuya y ayudarte a llegar ser emperador para que salgas del juego y yo también y se termine el juego—lo dijo todo lo que tenía que saber y él me mira fijamente—¡vamos!, dime algo.

—Ja,ja,ja.

—¿Qué significa eso?

—Parece ser que te golpeó Matnus en la cabeza y ya estás inventando cosas así que, déjame revisarte—se pone de pie dejando la tasa sobre la mesa y se acerca a mí y me mira la cabeza tocando mis cabellos.

—Pero, ¿qué haces?—comenzaba como a buscar en mi cabeza ¿a ver si tenía algún golpe?—Oye, yo estoy bien—le quito la mano de mi cabeza y él la vuelve a poner.

—Deja—lo dejo tranquilo hasta ahora y le permito que me toque la cabeza.

—Rayos, ¿por qué lo dejo?—pensé.

Después de varios minutos él se detiene y me deposita un beso en la frente para luego irnos al cuarto donde él se peinaba el cabello con algo parecido a un peine—ven acá Yichen, deja que te peine—le digo sentada en la cama y él viene y se me sienta al frente.

—¿Tienes algo más que decirme de tu loca cabecita?—dice y yo sonrío.

—Deja que te peine el cabello y puede que te relajes pues, a mí me pasa eso que me da sueño.

—De acuerdo—se coloca bien y me entrega lo que él usaba para peinarse y yo empiezo a peinar lo suavemente.

—¿Te sientes con sueño?—le pregunto después de varios minutos.

—La verdad es que sí—se voltea y acuesta su cabeza entre mis rodillas cerrando los ojos.

—Bien, te permito acostarte allí—digo por lo bajo sonriendo pues, me dió ternura como se veía entre mis rodillas—Yichen, te prometo que saldremos pronto de este juego. Ya lo verás—dije en un susurro y él se mueve agarrándome la mano ahora y me lleno de ternura—Dios, que seas tu ayudándonos para salir bien de este juego—dije en mis pensamientos y cierro los ojos para dormir.



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En el texto hay: romance, espiritual, antiguachina

Editado: 18.03.2026

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