POV Emine
Abro los ojos y cuando despierto estoy en el lugar donde nos conectamos al juego y me quito rápidamente los visores pensando solo en Yichen—¡Yichen!, ¡Yichen!, ¿me escuchas?—le quito también los visores y lo ví con los ojos cerrados como si estuviera inconsciente—¡Yichen!, ¡no!—las lágrimas se agolpan en mis ojos queriendo salir y veo a Jian venir hacía nosotros.
—¡Emine!, ¿qué fue lo que pasó que volvieron así sin...?—él mira a Yichen y lo vislumbró entristecerse—oh no.
Llamamos a una ambulancia y lo llevaron a urgencias. Yo fui con él y Jian me acompañó también.
Estuvimos todo el rato cerca de él mientras lo examinaban y miro a Jian—deberías llamar a sus padres—le digo y él mira al suelo.
—Están muertos.
—Que pena—fue lo que pude decir—entonces llama a sus tíos—lo veo sacar del bolsillo de Yichen el celular.
—Voy a ver que hago.
—Bien—esperamos un rato y luego, llevaron a Yichen a una habitación y le pusieron un suero dejándolo en cama, ¿por cuánto tiempo?, no lo sabíamos sólo...esperábamos que despertara pronto y que lo hiciera.
—¿Llamaste a sus tíos?—le pregunto a Jian y él me mira serio.
—Los llamé y dijeron que vendrían pero, aún no vienen.
—Oh—me puse muy triste—Dios, por favor. Ten misericordia de Yichen y haz que se despierte bien—dije en mis pensamientos.
Pasan dos días y aún no venían sus tíos ni ningún pariente y yo iba todos los días y me sentaba a hablar con él y le leía la biblia principalmente el libro de Job que era uno de mis favoritos hasta que pasados una semana algo ocurre.
Eran como las dos de la tarde, un día normal en el que yo iba a esa hora a leerle y cuando termino le tomo de la mano—Yichen, yo y Jian esperamos que te recuperes pronto y que despiertes ya. Así que, si puedes oírme mueve aunque sea un dedo—bajo su mano y cuando ya había perdido la esperanza y me iba, veo que mueve el dedo pulgar de la mano que le tenía agarrada—¡Yichen!—le tomo de la mano y me la aprieta—¡enfermera, venga pronto!—vocifero y ella viene rápidamente.
—¿Qué es lo que pasa?—dice la enfermera.
—Él movió...—no terminé de hablar cuando Yichen ya abrió los ojos—¡Yichen!—no pude evitar alegrarme.
—Tranquila chica, tu novio de seguro estará bien—manifiesta la enfermera y ella se le acerca tomandole los signos vitales y demás cosas—todo está bien pero, debes dejarlo unos minutos por cualquier cosa.
—Bien—llega Jian y se pone muy feliz.
—Pero, ¿quién lo llevará a su casa ya que no vinieron sus parientes?—Jian me preguntó.
—No es problema para mí llevarlo a su casa—le digo.
—Yo también puedo llevarlo Emine. No te molestes tanto por él.
—¿Qué dices?, no es molestia para mí—cuando le dan el alta después de que Jian me haya dado su dirección lo llevo a su casa y él no me decía ni una sola palabra.
—¡Ya llegamos a tu casa!—vocifero cuando ya estamos dentro de su casa y él se sienta en el mueble—¿tienes hambre?—miro lo que hay en la nevera y noto que hay queso, jamón y pan en la despensa—¿te gusta el sándwich?—lo veo asentir con la cabeza—entonces, te preparé eso.
Cuando termino de prepararselo se lo llevo en un plato—aquí tienes—le digo.
—Muchas gracias—me dice y sonrío.
—Que bueno que ya haz hablado Yichen me tenías algo preocupada a mí y a Jian.
—Bien. Sin embargo, se quien es Jian pero, ¿tu quién eres?