La primogénita del Diablo

Parte Cinco. Hola "Hombre del pecado"

Diría que me sorprendió ver a Lucifer apuñalar a Pierce pero siendo honesta, eso quería hacerlo yo. Y la mirada de Lucifer al verme cuando Pierce cayo muerto delante suyo no tuvo precio.
-Deberías estar durmiendo- 
El me veía con pánico, como si supiera que la cago. Al menos lo mato delante mío y no de Chloe, eso si iba a ser grave.
-Eso no es justo. Yo también quería matarlo- objete acercándome al cadáver de Pierce para poder patearlo-
-¿No deberías estar gritando y diciendo que soy un monstruo?- me pregunto curioso-
-¿Porque haría eso?, ¿Crees que no se quien es?-
-¿Y según tu quien crees que es?-
-Caín-
-¿Por eso fue lo del elevador?-
-Te dije que el "Hombre del pecado" se llamaba Caín, solo debías investigar mas. Yo no iba a darte todas las pistas, donde estaba la gracia-
-¿Lo supiste todo el tiempo?-
-El mes que me fui a trabajar en un caso para el FBI encontré varias cosas sospechosas sobre el así que investigue mas tirando a la sobrenatural y al final tenia razón-
-¿Sobrenatural?- 
Su mirada de curiosidad me hacia acordar a mi hermano cuando le contaba historias de fantasmas. Tenia exactamente esa mirada.
-Se que eres "El diablo" o como quieras llamarte, cortaste mas de dos veces tus alas, tu hermano le encanto hablar de mas y a Linda, es una buena psicóloga. Pero respondiendo a tu pregunta inicial no me pareces un monstruo, el si- le señale al muerto- El le vendió armas a un viejo muy loco, y tomaron un pueblo entero de rehén, y con esas mismas armas casi me matan en un hospital, todo por su culpa. Pero...lo necesitaba vivo para encontrar a Monroe, así vuelvo al comienzo otra vez. Tengo que buscarla a la antigua, cobrando favores-
-Mi hermano es un inútil- afirmo antes de beber un trago de wisky- ¿Por eso el pánico a quedarte en un hospital?-
-No,...bueno si, pero hubo mas cosas, muchas mas cosas- dije con énfasis- Hubo tantas cosas que quisieron matarnos en un hospital y en una escuela que debería ser ilegal esas instituciones-
Me reí irónica y me acerque a la barra para tomar un vaso y servirme lo mismo que el estaba tomando.
-¿Que quieres hacer con el muerto?-
-Va a revivir-
-Eso lo se pero y si alguien viene y ve al tieso con una daga en su corazón, ¿Que crees que va a pasar?-
-El Lux esta cerrado, nadie va a venir-
-¿Y a Chloe suele importarle si el bar esta cerrado o no?- 
El me miro como si estuviera analizando lo que le había dicho.
-Que mas da si lo ve, ya va siendo hora de que descubra quien este pedazo de mierda- comento de mal humor-
-Bien, si es lo que quieres-
-¿No vas a irte?-
-No, no puedo dormir y no tengo nada mas emocionante que hacer-
-Quiero ver tus alas- me pidio sin dejar de mirarme-
Salí de detrás de la barra o iba a tirar todas las botellas, una vez que me aleje un poco extendí mis alas. 
-Son blancas- comento anonadado-
-Ajam-
-¿Alguna vez haz matado?-
-Si-
-¿Entonces porque no cambiaron?-
-¿Cambian al matar a alguien?- pregunte escondiendo mis alas-
-Si, lo hacen-
-A mi nunca me han cambiado, ni una vez-
-¿Sientes culpa de haber matado?-
-No, ni un poco-
Lucifer asintió y se acerco a mi. 
-Quiero tocarlas-
-¿Para que o que?- pregunte confusa-
Yo jamás dejaba que me tocaran las alas, era algo muy incomodo, se sentía muy raro.
-Solo quiero ver algo-
-Que sea rápido, no me gusta que toquen mis alas, me pone incomoda- 
Extendí mis alas otra vez y deje que el pasara detrás de mi para verlas de cerca.
-¿Cuando te salieron por primera vez?-
-Unos días después de que un alfa nos mordiera a mi hermano y a mi. El se convirtió en lobo y a mi me salieron alas de pájaro-
-¿Ya haz volado?-
-No, no se como hacerlo-
El puso su mano en el centro de mi espalda justo de donde salían mis alas, me sentí incomoda por un momento.
-¿Tu hermano, es un lobo?-
-Si, es el alfa real de Beacon Hills-
-Con razón me sonaba tu apellido, McCall. Scott McCall, eh oído de el, no sabia que tu eras su hermana-
-Rafael McCall y su esposa Melisa me adoptaron y me criaron como su hija, por eso Scott es mi hermano-
-Ya veo-
Me quede en silencio, ya no sabia que decir, y además no se me ocurría nada.
-¿Crees que soy tu padre?-
-No lo se, digo, no nos parecemos en nada, salvo por las alas, después de eso ni siquiera nos vamos iguales-
-Es verdad. Olvida lo que dije, es una locura-
El salió detrás de mi y por fin puede esconder mis alas, me hacían sentir muy rara cuando estaban afuera.
-¿Y...una prueba de ADN?-
-Imposible, si alguien analizara mi sangre seria terrible-
-Mi madre puede hacerlo, es enfermera en el hospital de Beacon Hills, ya analizado muchas cosas asquerosas y nadie hace preguntas, eso te lo aseguro. Así podríamos sacarnos las dudas-
-Es posible, veré mi agenda-
Ese tono no me gusto en absoluto.
-Seguro-
-Un segundo entonces...¿Tu eres la hermana del alfa real?, ¿A la que todos temen?- se burlo-
-Ríete después de pelear con un Anuk-Ite, luciérnagas asesinas, una mujer jaguar, un par de berserkers, los jinetes fantasmas y muchos mas, créeme me he ganado una reputación después de tantas palizas y casi muertes que he tenido, Y no hablar de los vampiros, esas mierdas son rápidas-
-¿Así que fuiste tu quien hizo enojar a los Vulturi?-
-Esas mierdas se lo buscaron, quisieron secuestrar a mi hermano para usarlo como cachorro de exposición-
-Fue divertido escuchar sus quejas. Felicitaciones por tu victoria-
Alzo su vaso para felicitarme.
-Gracias, fue algo difícil pero muy satisfactorio. Un par de días después todo el mundo hablaba de la "Hermana del alfa real de Beacon Hills" como si fuera algo místico o alguna mierda de esas-
-No todos los días sobrevive alguien que se mete con esos vampiros-
-No son la gran cosa- 
-Llevan cientos años siendo el clan de vampiros dominantes en este mundo-
-Me valió madres, nadie toca a mi hermano-
-Me di cuenta. Aunque me hubiera gustado ver cuando le arrancaste la cabeza a Aro, es demasiado molesto-
-Eso fue muy fácil, a decir verdad. Quedo tieso cuando vio mis alas, fue una gran ventaja-
-¿Vio tus alas?- me pregunto sorprendido-
-Oh si, todos en esa sala las vieron-
El asintió pensativo.
Unos minutos después se escucho un quejido proveniente de detrás suyo. Pierce había despertado.
-Supongo que debo agradecerte Agente. Me pregunto porque no me di cuenta antes. Tu me lo dijiste, el primer asesino del mundo. Marcado por dios y condenado a habitar la Tierra solo por una tortuosa eternidad. Vaya apodo-
-Bastante obvio para quien presto atención- añadí-
-Puede ser. Pero, aun así, no es tan ridículo como "El hombre del pecado". ¿No estas de acuerdo, Caín?-
Pierce se quito el cuchillo del pecho y camino tambaleándose hasta la barra donde dejo el cuchillo mientras se sentaba. Suspiro varias veces agitado antes de hablar.
-Deberías servirme uno a mi también- comento mirando fijamente a Lucifer-
Ese juego de miradas decía mucho, o al menos yo lo interpreto así.
Antes servirle el trago de wisky le pase varias toallas pequeñas para que se limpiara la sangre. Una vez que lo hizo le dio un gran trago al contenido del vaso.
-Gracias por el trago-
-Es lo menos que puedo hacer. Después de todo, es mi culpa que estés goteando en mi piso. ¡Vaya!, tenemos que ponernos al día, ¿No, Caín?- se burlo Lucifer antes de beber wisky- ¿O prefieres "Señor Caín", para que sea mas profesional?-
-Sigamos con "Pierce"-
-Muy bien. ¿Porque tantos juegos, Pierce?
-No son juegos, amigo-
Ese tono, yo ya le hubiera dado otra puñalada solo por usar ese tono.
-¿De verdad?. Entonces dirás que llegaste a mi puerta por simple coincidencia-
-No. Yo fui el que te noqueo y te dejo en el desierto-
Súper chistoso el jueguito.
-Ya veo-
-Eso fue todo-
-¿Vas a culpar por todo a tu secuaz sin ojos?-
-No era un secuaz. Era mi mano derecha-
-Hasta que lo mataste. Por cierto, excelente forma de pagarle su lealtad-
-Fue el que le dijo a ella quien era yo en realidad, y fue quien formo parte de su secuestro. Actuó por su cuenta-
-¿El fue el que me secuestro?-
-Si-
-¿Y esta muerto?-
-Si, lo esta. No se por que hizo lo que hizo, pero yo no tuve responsabilidad por tu secuestro. Por eso tuve que matarlo-
No le respondí, algo me decía que no debía creerle en lo mas mínimo.
-Para ser inmortal sangras demasiado, ¿No?- comento Lucifer pasándole mas toallas-
-Aun soy humano. Aun siento el dolor que viene con la muerte. Pero mis heridas sanan-
Diría que me da lastima pero mentiría.
-Suena terrible-
-No tengo que decirte que tu padre tiene un sentido del humor muy retorcido-
-Es por eso que me sorprendió que estés trabajando con el-
-¿Que?-
-No tiene sentido negarlo. Se que me devolviste mis estúpidas alas. Se que tomaste mi cara de diablo. Dime, ¿Que te ofreció a cambio?-
Pierce se paro de su asiento y enfrento a Lucifer.
-Yo nunca trabajaría para tu padre. Y no tuve nada que ver con tus alas ni con tu cara de diablo-
-Creo que mientes-
-Pues no importa-
-Estoy escuchando su corazón, dice la verdad. El no fue-
-¿Y tu como lo sabes?- comento Lucifer molesto-
Le señale mi oído.
-Puedo escuchar sus corazones, y el no miente con respecto a robarte nada-
-Si, claro-
-Ella tiene razón, no miento. Ahora después de apuñalarme y matar a lo mas parecido que tuve a un amigo tuve un día muy largo-
-¿A donde crees que vas?- le pregunto Lucifer con un tono de molestia en su voz y colocando su mano sobre su herida- No puedes irte así de mi presencia-
-¿O que?, ¿Me mataras?-
Pierce se soltó y camino a paso lento hacia el elevador soltando algunos gruñidos a su andar.
-Le diré a todos quien eres en realidad-
-Hazlo. Ni siquiera creen que seas el diablo-
Mientras Caín subía las escaleras un molesto Lucifer tomaba el cuchillo con el que lo había apuñalado para lanzarlo lejos de el.
-En parte tiene razón, nadie te creería-
-No quiero escucharte- me grito molesto-
-Como digas pero no te la agarres conmigo, no fuiste al único que secuestraron. Al menos a ti te soltaron en un desierto, a mi me torturaron por días. No te quejes-
Camine hacia el elevador para subir al pent-house, solo pasaría lo que quedaba de la noche y me iría en la mañana. No me aguanta ni yo misma, mucho menos iba a aguantar su mal humor.
Sentí que mi cabeza iba a explotarme, así que abrí lo ojos con cuidado,. Este no era el sillón, era una cama. ¿Porque estaba en una cama?. Me senté en la cama con cuidado mientras observaba todo mi alrededor, me levante y camine unos pasos hasta la sala, era de noche. ¿Aun no amanecía?, ¿Tan poco había dormido?, seguí caminando hacia el sillón donde había dejado cargar mi celular. Tenia muchas llamas perdidas de mi mama, mi hermano, mi papa, Stiles, incluso de Derek. Eso era malo, Derek jamás llamaba, no a menos que sea muy importante. El elevador se abrió dejando ver a un muy animado Lucifer. 
-Despertaste dormilona-
-Si, ¿Porque desperté en esa cama?-
Señale con mi dedo la cama King size.
-Yo te puse ahí-
-¿Porque?-
-Porque no dejabas de moverte y te caíste. Creí que eso te despertaría pero lo hizo, duermes como una piedra- se burlo-
-¿Quizás porque me torturaron por días y mi cuerpo aun no se recupera?. Quizás sea por eso, ¿No crees?- ironice-
-Es posible-
Tome la ropa que había dejado en sillón para irme a cambiar. Ya era hora de irme.
-¿A donde vas si se puede saber?- pregunto curioso sin dejar de verme-
-¿A cambiarme e irme?-
-¿Porque?-
-Porque es lo que dije que haría, ¿O no?-
-Puedes quedarte unos días mas-
-No gracias, voy a volver a Beacon Hills-
-¿Porque querrías volver a ese pueblucho?
-Porque quiero-
Pase por su lado para ir al baño a cambiarme.
-Te agradara saber que hice un trato con Caín. Voy a matarlo-
-Que bien- hable sin detenerme-
-No puedes irte, tienes que ayudarme-
-Eres el diablo, no necesitas ayuda-
Lo escuche gruñir detrás de mi.
-Quiero hacerme la prueba de ADN- se apresuro a decir-
-Bien-
-Solo no tienes que irte-
Me detuve en seco, respire con profundidad y me gire para verlo.
-¿Y de que serviría una prueba de ADN?, digo, ya tengo un padre. ¿Para que quería otro?-
-No debería ser mi elección si estar o no en tu vida-
-Puede ser pero no se si quiero saber. Digo, en que me cambiaria saber si eres mi padre o no. No había diferencia-
-Quizás la haya. No perdemos nada con intentar-
¿Porque tenia que poner esos ojos de perro mojado?.
-Bien me quedare pero debo ir por mis cosas y buscar un hotel-
-No será necesario te quedaras aquí en mi pent-house y mañana iremos por tus cosas a la estación-
-Bien, si es lo que quieres. No voy a dormir en tu cama, voy a dormir en el sillón. Y con respecto al ADN, lo haremos en un par de días, mientras tanto ni una palabra a nadie, ¿Entendiste?-
-Entendido-.




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